Por: Álvaro Fong Varela -Hoy voy a abrirles mi corazón y parte de mi vida. Aprovecho este espacio para contarles que Mikel Erentxun es uno de los músicos que llenaron de color y felicidad mi adolescencia. Corría más o menos el año de 1988 cuando le mostré un par de discos de Duncan Dhu a mis amigos de la preparatoria (eran Canciones de 1986 y El grito del Tiempo de 1987) y junto con el de Lo Mejor de Ángeles del Infierno –sí, sé que son grupos tremendamente opuestos– se convirtieron en el soundtrack de nuestra juventud. Es por eso que tener un nuevo disco solista de Mikel Erentxun es para mí todo un acontecimiento. Se llama Septiembre. Es hermoso. Me ha cautivado. Mikel Erentxun sigue siendo el mismo, pero mucho más maduro. No se ha movido de su lugar seguro, sabe que no es necesario y probablemente ni quiere, porque desde ahí es capaz de crear temas arrolladores de cualquier corazón. Septiembre es una propuesta de 18 temas, pero no piensen que va a durar dos horas, no. Las...
Retomando el perdido arte de reseñar discos.