Por: Iván Cigarroa -En muchos y diversos proyectos de la escena independiente del mundo me he encontrado con una maravillosa inventiva a flor de piel. Sin importar el género, he visto -y sobre todo escuchado- una capacidad para experimentar con nuevos sonidos, estructuras, romper esquemas y a la vez, conservar influencias notables. Es así como percibo a Techno Para Dos, proyecto mexicano unipersonal comandado por Raúl Villamil. Ya desde el poderoso nombre te das cuenta que estás ante una propuesta interesante, que si bien basa su influencia en la electrónica, no es la que se inspira en ritmos bailables, más bien se adentra en una experimentación plena, que no me parece haber escuchado antes -por lo menos no en México-, pero que sin duda refresca por su aporte a lo que considero la basta escena independiente. Texturas finas con tintes obscuros; melodías atípicas que navegan entre lo que debería existir y lo que no; instrumentaciones abstractas que denotan un hambre por buscar...
Retomando el perdido arte de reseñar discos.