Por: Iván Cigarroa
-Tras el lanzamiento de Tranquility Base Hotel & Casino conocimos una nueva etapa de Arctic Monkeys, más orientada al lounge, rock psicodélico y jazz. Muy atrás quedaron esos años en que su rock era contundentemente voraz. Cada álbum tenía la fuerza suficiente para ganar público nuevo y acrecentar sus filas de asistentes en conciertos y festivales. Hoy todo eso ha quedado atrás. Me refiero al rock. La nueva cara de la banda de Sheffield, Inglaterra, ahora explora otros sonidos y eso es suficiente para sus fans.
Sin embargo no todo ha sido mil sobre hojuelas, ese álbum anterior, el sexto en su discografía, dieron la impresión de ser una banda nueva que todavía no encontraba su sonido y se mantenía explorando. Obviamente no fue del todo aceptado por sus fans, quienes esperaban un disco de rock poderoso.
En esas fechas el programador de una conocida radio pública mexicana aseguraba que era el disco que más le gustaba de Arctic Monkeys y que incluso podría ser su mejor álbum a la fecha. Defendió a capa y espada su postura, pero el tiempo ahora demuestra tanto la falta de criterio de ese pseudo conocedor de música, como que en ese entonces la banda no sabía qué suelo pisaba. Hoy todo apunta a que The Car tiene un sonido más consolidado, a pesar de continuar con la línea del álbum anterior.
También es posible que este nuevo sonido tenga mucho qué ver con que el vocalista Alex Turner haya compuesto por completo este disco. No se qué quiera decir esto y desconozco cómo está la banda al interior, pero si todo fluye correctamente, esta decisión tiene más qué ver con su forma de trabajo. En cuanto al sonido, todo tiene qué ver con la orientación musical de Arctic Monkeys.
Quizá el caso de I Ain't Quite Where I Think I Am, que tiene un poco más de movimiento, aunque permanece alejado del indie rock antes característico, pero hay señales de vida, hay señales de vida. También destacan Body Paint, There'd Better Be A Mirrorball, Big Ideas, Mr. Schwartz y Sculptures Of Anything Goes tienen encantados a todos, estoy seguro que te pasará igual.
Lo logrado en The Car marca una seria diferencia y apunta a una nueva etapa donde el grupo no se conforma con lo que ha logrado y prefiere replantear su sonido a permanecer iguales y -sí, otra vez la misma cantaleta: saludos Caifanes-, tocar el mismo estilo por siempre. Lo más probable es que tengas qué escucharlo dos veces para apreciarlo, porque no es un disco fácil de digerir, pero una vez que te atrape lo vas a amar.
Arctic Monkeys - The Car
Domino Recordings / 2022
Amé el sonido. Su voz es particular, pero la cadencia. Otro más que agrego a mi lista. ☺️
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