Por: Jakmer
Producido por Sadler Vaden de 400 Unit, justamente gran parte de los integrantes participan de esta, acompañando desde las diversas trincheras de la creación y producción artística.
Drayton, es un cantante humilde, cree profundamente en el poder que tiene la canción sencilla. Ha realizado una apuesta total por la música, logrando su libertad y ser autogestión, reafirmando aquella vieja escuela "hazlo tú mismo", cómo muchas bandas de otros géneros, haciéndose fuerte gracias al monstruo del internet y sus tentáculos en las redes sociales, creciendo gracias a su público. No es producto del marketing discográfico y es justo esta, una de sus fortalezas.
¿Qué hay de malo cuando la nueva colección de canciones es tan avasalladora en este material?
Sus canciones están llenas de experiencias personales: la vida sencilla en su pueblo, la búsqueda de la senda en medio de la llanura americana; el paso del tiempo siempre implacable; la dura vida de los hombres que trabajan para sacar una familia adelante, entre otros tópicos por demás interesantes, que reflejan la realidad de la cual no estamos alejados muchos de sus escuchas, aunque en apariencia, la vida en el campo y la ciudad, tiene sus matices.
Comenzando con Stop the Clock en donde no solo hace la primera referencia al paso del tiempo, tiene un toque melancólico de la infancia y su vida en Alabama. En palabras del músico: "Comíamos todo lo que papá había cultivado/o matado para llenar nuestros platos". Norfolk Blues, con fuertes influencias del jefe Bruce Springsteen, una oda al arduo trabajo de los hombres que necesitan sacar adelante una familia, todos los días.
Wasted Youth, tiene la tristeza profunda, de quién apostó su juventud por un trabajo y la vida dentro del "Status Quo": consigue un trabajo, para pagar por cosas que realmente no necesitas. Con el paso de los años, se aprende a vivir solo con lo necesario, pero sin la belleza de la juventud, Devil’s in NOLA, con su cadencia setentera que recuerda a Kris Kristofferson y Kristin Weber con su violín que llena de tonalidades y matices, donde se necesita.
How To Feel Again no engaña, retratando la vida que mejor conoce Farley, la de la clase obrera de la América Profunda, esa que mantiene la tristeza como parte fundamental de su día a día, aunque lo haga de forma inconsciente, pareciendo un outtake de Southeastern, The Alabama Moon, para el final, una nota amorosa a su estado natal, en la que se une Katie Crutchfield (Waxahatchee) en los coros, una estrella más en la galaxia de músicos presentes en el disco.
All My Yesterdays Have Passed, Drayton solo con su guitarra, lo cual nos remite bastante al álbum debut y por ello es la canción que más le une al pasado.
Y
en su última canción, I've waited forma
dream come true that's long awaited me. A base de esfuerzos y gracias a sus
numerosos fans, es que ahora tenemos a un Drayton
con sueños casi realizados y un poco más dinero en sus bolsillos.
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