Por: Guillermo Urdapilleta
Fue entonces que hace ya 50 años (¡por Dios!) Sui Generis, una de las bandas más icónicas en la historia del rock argentino y latinoamericano, lanzaron Confesiones de invierno, segundo álbum de estudio y sin duda su trabajo más aclamado, pues con él las mentes maestras de Charly García y Nito Meste, dieron rienda suelta a su creatividad y comenzaron a crear música más atrevida, mezclando diversos géneros como el folk, el rock, el progresivo y el tango, además de hablar de temas sensibles y cotidianos de una forma abierta. Quizá antes de 1973 es complicado encontrar un álbum en español con dichas características.
Algo que me parece impactante también, es que estos compadres tenían apenas 21 y 20 años, eran súper jóvenes, sin embargo, no tuvieron miedo para hablar con fluidez sobre temas que rondaban su mente, como la soledad y el paso del tiempo, tal y como lo podemos apreciar en el tema que abre el disco: Cuando ya me empiece a quedar solo. El tono de melancolía suena desde las primeras notas, piano, voz, y un ambiente un poco desolado; pero después del minuto 1:30 viene un cambio temerario, que incluso podría simular al cambio de humor que un ser humano, un hombre argentino de 20 años puede tener.
Bienvenidos al tren tiene un toque de blues, y podemos notar también que hay un elemento indispensable en sus temas el amor (y el desamor), y pues como seres humanos vamos tomando decisiones todo el tiempo, quien quiera compartir con nosotros será bienvenido en nuestra vida, y quien no, se quedará como una anécdota efímera. Un hada, un cisne, es un tema maravilloso y probablemente sea de los más apreciados por quienes gustan del jazz y el rock progresivo. En esos tiempos hacer temas de más de 6 minutos era un disparate, sin embargo ellos se atrevieron, navegaron por diversos géneros no solo musicales, sino literarios, y lo plasmaron en este tema (y claro, en el álbum también). Este track trae cambios de ritmo, de humor, y una instrumentación muy rica que incluye flauta, órgano y los instrumentos “básicos” de una banda de rock. Temazo.
El tema que lleva el título del álbum aparece en el track 4, Confesiones de invierno es una oda a la vida y las imposiciones de nuestro contexto, es decir, se habla del dinero, de la decepción, del trabajo, temas súper comunes que aún nos acechan y preocupan en 2023. A pesar de esa sensación de desencanto, lo bonito de este tema es que García, Mestre y compañía fueron capaces de plasmar un rayo de luz disfrazado de recuerdos, de amistad, de memorias, y finalizando con unas líneas tan profundas con las que podemos identificarnos: “solamente muero los domingos, y los lunes ya me siento bien”.
Es probable que al pensar en Sui Generis recordemos Rasguña las piedras, una canción que es obligatoria en el bagaje de cualquier músico argentino, y que traspasó barreras en toda Latinoamérica. Esta rola se hizo muy popular no solo por la música como tal, sino por los mitos que llevó, pues se decía que se trataba de una exnovia de Nito Mestre que fue enterrada viva, pues según la encontraron muerta. Hasta donde sé, esto en efecto es un mito, sin embargo ese estigma le dio un estatus de culto mayor al que hubiera tenido el tema per se. Es una rolota, musicalmente es riquísima, sus arreglos orquestales, sus voces, los cambios de ritmo y emoción, además de que el título es bastante llamativo e irónico, pues, ¿quién en su sano juicio quisiera rasguñar una piedra?
El blues viene de regreso con Lunes otra vez, así como el contraste de desolación en las letras, con un ritmo alegre. Aprendizaje es un ejemplo de esta temporada decembrina, donde hacemos recuento de nuestras vivencias y nos quedamos con las enseñanzas. El tema más corto se presenta con Mr. Jones o pequeña semblanza de una familia tipo americana, que a su vez es el más distinto de todos, aquí se nota mucho la influencia americana del blues y el rock, el ritmo es incluso bailable y las letras tienen una muy interesante carga de sarcasmo.
Tribulaciones, lamento y ocaso de un tonto rey imaginario o no es el tema que originalmente cerraba el álbum. Por supuesto que para un par de mentes tan inquietas era imposible no hablar de política, pues ese contexto ha abrazado a Argentina desde tiempos lejanos. Conceptos como la represión, dictadura, revolución o libertad, son abordados aquí, la crítica debe ir inmersa en cualquier músico sensato, y por suerte este dueto no fue la excepción.
Alto en la torre fue incluido años después en una nueva edición, sin embargo, hoy en día podemos decir que es el tema que cierra este álbum, su inclusión cayó como anillo al dedo. Piano sombrío y melancólico al principio, después batería y la sutil voz aparecen para ir marcando los pasos del track, la intensidad amaga con subir, pero se queda en la sutileza. En 4 minutos introducen muchas emociones, texturas hechas por los distintos instrumentos y un uso poderoso de voces que explotan en el coro. Una belleza para finalizar este bello álbum.
Han pasado 50 años de su creación y sigue haciéndonos vibrar. Recomendable para escuchar en cualquier momento, pero ideal para escucharlo en diciembre, en temporada de invierno.
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