Por: Jakmer
Dan un salto a su música y estilo, camaleónicos, adaptándose a su tiempo, sin perder su senda rockera, pero con tintes de funk, que dejan entrever sus influencias históricas en el rock argentino. Para muestra, un piano, que en lo personal me recordó pétalo de sal de Fito Páez, así es como Perdón, va tomando su propia vida, mientras avanza.
Claramente hay madurez en el proceso creativo, particularmente, refiriéndome a la lírica, alcanzada por este grupo oriundo de San Rafael, con Lucy, El devenir de la inercia y A mi alrededor, los tres primeros cortes, para la difusión, que nos brindaron como testimonio del nuevo sonido, refrescante, en el que se perciben más evolucionados y renovados.
Todo grupo tiene un público fiel, por ello, Sueño Inmoral nos ofrece la posibilidad de conectarnos con libertad plena, podemos palpar en sueños, donde la moral es solo un titiritero dentro de cada canción como lo genera agosto.
Soñar, quizá no es tan fácil cómo se piensa, nos pueden arrebatar la idea de un sueño en sí, de varias formas, los límites pueden ser muchos, para bien o para mal e inmoralmente, no se trata de romper reglas, si no de conocernos y ver hasta dónde nos permitimos llegar a dar y crear, así nos conducen en invitan en este material.
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