Por: Alvaro Fong Varela
El día de los muertos nos recuerda a un disco de 2002 llamado Dark Days de la banda de nu metal Coal Chamber. Si bien su música no tiene nada que ver con alguna de nuestras tradiciones mexicanas, su arte fue un homenaje a la tradición mexicana de celebrar a los que ya partieron. Cuando todavía era fácil conseguir discos físicos –y la gente los compraba–, era posible tener auténticas piezas de arte en nuestras manos. El arte de Dark Days fue concebido por el líder de la banda Dez Fafara y P.R. Brown, y en él se emulan viejos periódicos mexicanos de la época de la revolución, en donde destacan encabezados en español como “La Prensa de a Centavo en México”, “Familias en la Miseria” o “Lo mismo el campesino que el hombre de la ciudad, por la senda de la muerte al fin tendrán que rodar”.
Es interesante recordar que uno de los integrantes de Coal Chamber es Miguel Rascón, músico de origen mexicano –que ya no habla prácticamente nada de español–, pero que ha propuesto ponerle nombres en español a algunas canciones como Loco, El Cu-Cuy o Maricón Puto (que no es precisamente lo más creativo). Dark Days es el tercer disco de Coal Chamber y en su momento no fue tan bien recibido como sus dos anteriores: Coal Chamber de 1997 y Chamber Music de 1999, seguramente por el momento en declive que vivía el nu metal y por los gravísimos problemas internos entre Dez Fafara y los otros tres integrantes. Esto fue lo que finalmente llevó a la disolución del grupo y a que Fafara se dedicara a su otro proyecto DevilDriver, con quien ya lleva 10 discos, pero la verdad sea dicha, ninguno con el groove y los ganchos melódicos de Coal Chamber. Probablemente la diferencia radica en que en Dark Days Fafara sólo se encargó de escribir las letras, mientras que Miguel Rascón, Mike Cox y Rayna Foss fueron quienes compusieron la música.
Obviamente, Dark Days es el reflejo de una época musical, pero si algo tenía Coal Chamber era personalidad. Sus ritmos precisos, su bajo en perfecta sincronía y muy rítmico, los ambientes de inicio y de salida, las guitarras marcando compases perfectos y la voz de Dez Fafara, tétrica, teatral, exploradora, cantando en momentos, actuando en otros y logrando transmitir muchas emociones como de un loco poseído gritando “dark days, dark days, dark dayyyyyyys…”
Coal Chamber, a pesar de que se separaron después de su tercer disco, dejó a mucha gente con ganas de más. Y como les decía, no importa que DevilDriver tenga 10 álbumes y sea una banda tremendamente trabajadora –de hecho, mi recomendación sería que trabajaran menos, que se den a desear–, no ha logrado tener la magia de Coal Chamber. Es por eso que después de resolver algunas diferencias y pasar por algunos procesos de rehabilitación, en 2015 la banda saca el disco Rivals, sin prometer que esto sería un regreso de tiempo completo.
Es interesante escuchar un disco 21 años después y descubrir que sigue teniendo magia. Así es Dark Days y su arte mexicano en honor a la muerte. Excelentes temas como Rowboat, Friend, Fiend, Dark Days o Alienate Me llevaron a su cúspide creativa a Coal Chamber, y hay que decirlo, probablemente fue bueno que se separaran después de este álbum porque, a pesar de los grandes momentos, hacia el final, esta obra comenzaba a sonar repetitiva.
Un testamento de rabia y metal hecho a la perfección. Los muertos estaban felices.
Coal Chamber - Dark Days
Roadrunner Records / 2002
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