Por: Iván Cigarroa
-Rob Zombie es como Facebook: solo habla de lo bien que le va, nunca lo contrario. Bajo esa lógica, no fue del dominio público el fin de su anterior banda, White Zombie, sino que corría el año 1998 cuando todos nos enteramos que iniciaba una carrera solista.
Y es que, si Rob Zombie era la mente creativa, ¿por qué los demás integrantes debían quedarse con una parte del pastel? Él hacía todo: escribía letras y música, dirigía los videos, coordinaba la imagen. Si él tenía el control, ¿por qué se llevaban el crédito los demás?
Hellbilly Deluxe, sin embargo, aún fungiendo como debut en solitario, no mostró cambios en su sonido. Todo permanecía igual: sampleos de películas de terror, bajos y baterías poderosamente sincronizados, secuencias oscuras y guitarras potentes. Y claro, la aguardientosa voz de Rob.
La creación de Hellbilly Deluxe -que incluyó una maravillosa portadan del dibujante Gene Colan-, buscó mantener la misma idea, aunque sí se percibía cierta madurez y las canciones sonaban más frescas. Eso provocó que este álbum fuera el más conocido y vendido del artista hasta el momento, con destellos de maravilloso horror que dolo él nos podía entregar.
Hay canciones poderosas como Meet The Creeper, Spookshw Baby, The Beginning Of The End, Demonoid Phenomenon o Return Of The Phantom Stranger que dejaban claro lo que dije arriba: la creatividad y control estaban en su mente. Y además todos sabemos que las canciones que lo posicionaron y dieron el estatus que actualmente tiene son Dragula, Living Dead Girl y Superbeast.
A 25 años de este lanzamiento, Rob Zombie permanece activo, si bien no tan vigente. Sus historias de horror y ficción siguen siendo fascinantes, aunque ya no figure en los sellos trasnacionales. Lo cierto es que sigue sabiendo contar historias, mejor en canciones que en el cine, eso sí. Discazo.
Rob Zombie - Hellbilly Deluxe
Geffen Records / 1998
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