Por: Ernesto Tattó
Nos presentan End Of World, con un John Lydon renovado, con algunos años a cuestas pero la actitud intacta, los escucho frescos para seguir dando lata, después de su último trabajo, What the World Needs Now (2015), el cual nos mostró a un PIL maduro y que quería seguir girando alrededor del mundo, ¿¿será que se les acabó la plata?? Puede ser, pero aún así, es bienvenido el regreso, al igual que cuando se juntaron los Sex Pistols, hace ya un rato.
A diferencia de trabajos anteriores, se escucha una banda menos presionada para expresar las cosas y grabar sin una disquera atrás, Penge, Car Chase, Hawaii, la voz de Lydon sigue impecable, y el estilo musical es inconfundible post punk a lo bestia, con mucha energía y salvaje, en realidad es un regreso a los ochentas con coros brutales, bajo muy presente, atmósferas aterradoras etc.
Tenemos PIL, para rato, ojalá que vengan para volver a verlos… Nos expresan que una banda puede ser dulce y a la vez desgarrar las notas y volverse implacables, End Of The World, rockea fuerte, y nos muestra que la vena sigue, no escatiman, vomitan potencia, muy energética canción, que nos habla de la no rendición.
Bruce Smith, Lu Edmonds y Scott Firth, completan la pléyade de músicos que acompañan a Lydon en esta aventura, más que esperada por la horda de seguidores que tiene por miles a través del planeta, Being Stupid Again, con una batería con mucho ritmo, guitarras distorsionadas, bajo en base y la voz escupiendo blasfemias contra la farsa en el mundo.
No pierden el toque con melodías muy pegajosas y a la vez bailables, Walls, Pretty Awfuls, Strange, continúan el legado de esta banda legendaria para darnos más de lo que la banda en realidad gusta de ellos, grandes canciones y buenas letras, contestatarios, irreverentes y con una evolución evidente.
Se nota que han estado escuchando mucho a Sleaford Mods por las métricas en la voz, y ritmos, de repente suenan al post punk aderezado con Hip hop, y algo de rock clásico, es verdaderamente gratificante que una banda no se estanque, y lo logran de manera sobresaliente, sólo bandas de este calibre se pueden dar este lujo, aunque no falta el hater, ¿¿verdad??
Down Of the Clown, Dirty Murky Delight, más experimentales, sin perder el estilo que no pierden por fortuna, y que para muchos será un álbum recordado como parteaguas en su larga y exitosa carrera, The Do That, LFCF, con guitarras cortadas y John vociferando letras de manera kilométrica, nueva faceta en ese aspecto y que impacta al escucharlo.
Para terminar el álbum, North West Passage, con un aullido y un bajo muy ponchado, recordar que este trabajo está dedicado a Nora Forster, esposa de John Lydon, que falleciera de Alzheimer el pasado 5 de abril, a los 80 años de edad.
Disco con dedicatoria a toda una vida de amor, dedicación y comprensión, lo hacen de manera grandiosa, apoteósica y que ojalá más bandas tuvieran estas agallas para seguir haciendo cosas nuevas y arriesgando.
Comentarios
Publicar un comentario