Por: Álvaro Fong Varela
La Sekta Core poco a poco se ha hecho de un sonido propio. Si bien la mayoría de las bandas de ska mexicanas se centran en la pureza del ritmo, la Sekta se ha especializado siempre en incluir influencias de hardcore, metal y punk, y gracias a eso, se perciben diferentes. En esta nueva obra llamada Sinfonía del Caos, se atreven a presentarnos un arte de portada más metalero, un diseño de logo al estilo death, como si fueran una banda tipo Malevolent Creation o los primeros Sepultura. No sé si es con la intención de confundir.
Lo que sí es un hecho, es que su esencia la conservan: canciones cortas, frenéticas, directas y pesadas. Hay momentos en donde el hardcore y el punk tienen más presencia, e incluso las secciones de viento son simples acompañantes como en Symphony of Chaos y No Te Rindas. A partir de la tercera canción el ska se empieza a hacer más presente.
Lo que sigue emocionando de esta banda, es que a pesar de sus años, siguen siendo capaces de crear canciones excitantes, que te dejan con ganas de escucharlas muchas veces y te ponen los pelos de punta. Si lo hacen con un metal pesado bien, si lo hacen con una tonada básica como Inmigrant Hell mejor. La Sekta Core se sabe reinventar a cada disco y demuestran una interesante madurez. Lejos están los días en que fueron parte de las euforias adolescentes, pero ahora que son adultos, conservan su visión crítica de la sociedad y la transmiten de manera correcta.
No me gustaría dejar fuera que percibo este álbum con un nivel de producción ligeramente menor a sus antecesores: los instrumentos no suenan tan limpios como antes, la agudez natural de los metales se siente opaca y tengo la sensación de que quisieron darle una vibra de garage, como si fuera ese primer disco que hará que las compañías musicales les den un gran contrato y les ayudarán a hacerse famosos.
Hay interés de experimentar. Tal es el caso de la ya mencionada Inmigrant Hell, la rola más larga del disco. También Odicea (sí, con “c”), que es un tema que inicia con una guitarra sensual y un doble tono bastante discreto, pero que crece dentro de ti y la vuelve una de las rolas más disfrutables del álbum. El Barrio y la Familia seguro será un clásico, pues es lo que esperan sus fans. Zombie es una crítica social de la gente que sale a votar por malos políticos y luego pagan las consecuencias. Muy buena.
Si dejamos de lado que las letras de las canciones no son del todo finas –creo que podrían haberse trabajado más–, este material está plagado de canciones pegajosas y bien elaboradas. Seguramente será un punto importante en su historia, pues es demostración de pundonor y amor por la música. Me gusta mucho.
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