Por: Iván Cigarroa
-Es increíble lo que una sencilla colaboración puede lograr. Reunir talentos puede ser un trabajo complicado cuando los egos se imponen más allá de la música. Pero independientemente de eso, lo que se logró entre David Coverdale, ex vocalista de Whitesnake, y Jimmy Page, ex guitarrista de Led Zeppelin, es inmejorable.
Un buen día de 1991, a John Kalodner, ejecutivo de Geffen Records, se le hizo fácil reunir a estos dos talentos, tomando en cuenta que cada uno tenían contrato en la disquera. Como consecuencia, decidieron unir fuerzas en un trabajo colaborativo que, a 30 años de su lanzamiento, sigue sonando tan fresco y vigente como aquel entonces.
Y es que no es fácil reunir a dos talentos natos y de tanta proyección. Por lo menos en los años 80 David Coverdale con Whitesnake tenía bastante aceptación, y su voz estaba al nivel de los mejores del género. Y de Jimmy Page todos sabemos el legado que tiene con Led Zeppelin.
Se trata de un disco donde el hard rock en su más puro estado protagoniza el sonido. Con un David Coverdale cantando mejor que nunca y un Jimmy Page muy seguro de sí mismo, con una técnica insuperable y muy envidiable. A veces requisitos, a veces solfeos, pero siempre apuntando hacia un rock duro fresco y potente. Letras vivencias pero con un enfoque poético y sobre todo, la idea de que dos músicos de renombre se reunieron aquí para crear 11 fabulosas canciones.
Piezas como Pride & Joy o Shake My Tree son suficientes razones para enfocar la atención en este proyecto, pero aún hay más. Easy Does It, Feeling Hot, Absolución Blues o Waiting For You son veloces en todo sentido: o es la batería o los solos de guitarra. Y en sentido contrario, Whisper A Prayer For The Dying, Takeshi Me For A Little While, Don't Leave Me This Way y Over Now son power ballads o hard rock oscuro, más mesuradas en ritmo, pero no en sonido. Y todo en conjunto creó uno de los discos más completos del género, en momentos en que el grunge y el alternativo abarcaba todo.
Lo que resultó de este álbum marcó serias consecuencias: una gira mundial que sólo pudo realizarse en Japón porque aunque todo marchaba bien, Page indicó que vendría una reunión con Led Zeppelin, por lo que el proyecto se disolvió y Coverdale regresó con Whitesnake, culpando al manager del guitarrista por esta separación. El disco en sí reavivó el interés de Robert Plant por una reunión, misma que solo se concretó entre él y Jimmy con el álbum acústico No Quarter en 1994, y cuatro años después repitieron con Walking Into Clarksdale. Queda este disco como un legado del talento y unión de dos músicos que pudieron hacer cosas más grandes, pero que distintos intereses lo impidieron. Discazo.
David Coverdale & Jimmy Page - Coverdale • Page
Geffen Records / 1993
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