Por: Ernesto Tattó
-En la carrera de un músico, existen obras que serán recordadas por la eternidad, y que en algún momento los puso en los cuernos de la luna, dejando un legado para las nuevas generaciones que lo retomarán y verán lo que se hacía en aquel año 2015, antes de que el mundo diera un cambio radical.
Steven Wilson, tremendo guitarrista, compositor, y fundador de Porcupine Tree, diría que ya podría ser llamado genio y un adelantado a su época, con grandes obras en su banda anterior como de su carrera solista, sensibilidad, virtuosismo, poder, grandes letras, excelentes músicos, todo esto crea una obra maestra.
Hand Cannot Erase, cuarto álbum en su discografía, se sitúa justo después de un trabajo excelso como The Raven that refused to sing (And other stories), mucho más sombrío y nostálgico, y que nos vino a reforzar la teoría de que estamos ante un trabajo monumental, realmente conceptual, el álbum está escrito desde la perspectiva femenina e inspirado en el documental Dreams Of Life, y trata de la joven británica llamada Joyce Carol Vincent, quien permaneció muerta durante 3 años sin ser descubierta.
Se suma a este concepto músicos de la talla de Guthrie Govan (Guitarra), Marco Minnemann (Batería), Adam Holzman (Teclados), Nick Beggs (Bajo), realmente una constelación de virtuosos que crean una atmósfera fascinante y alucinante.
Comienza con First Regret/ 3 Years Older, texturas ásperas, en un contexto sombrío y decadente, y la vida de la joven hallada muerta en ese departamento 3 largos años, Hand Cannot Erase, nos habla de un amor que no se puede olvidar, esperanzador… los teclados evocadores, la línea de guitarra profunda, bajo punzante, nos da un ligero respiro a este drama sin cuartel.
Perfect Life, es el constante devenir de una vida con muchas carencias, cosas inconclusas y tremendo abandono, loop inacabable, voz en off, nostalgia y decadencia juntas en una espiral sin fin, Routine, quizá la rola más depresiva del álbum, relata el día a día de alguien sin vida, muerto, sin un futuro… piano apocalíptico, y una gran orquestación, la voz de Ninet Tayeb es desgarradora de principio a fin.
La música atraviesa el alma, y esta progresión de sonidos nos despoja del alma de manera inédita, rock progresivo con sustancia, Home Invasion / Regret #9, desborda el movimiento con ritmos y compases difuminados, coquetean con el Jazz de manera sustancial, para después ir a un trance de sonidos muy energéticos.
Ancestral y Happy Returns / Ascendant Here on, dan el cerrojazo a una obra maestra de este gran músico para posicionarlo en el olimpo de los grandes, y que será difícil superarse, ya que nos ha entregado el alma en cada nota, y en cada espacio sonoro.
Steven Wilson - Hand Cannot Erase
Kscope / 2015
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