Por: Ernesto Tattó
Martin L. Gore y Dave Gahan, se reunieron y platicaron la situación, decidieron continuar y hacerle un tributo a su amigo Andy, tiempos complejos, oscuros, para hacer un disco y aún así la creatividad y una producción a cargo de James Ford y Martha Saloni le dan un extra que la banda necesitaba, desde hace mucho tiempo, frescura, oscuridad, nostalgia, reflexión, es lo que van a encontrar en esta producción.
Desde el Playing the Angel, (2005) no se escuchaba a un Depeche Mode con estas ganas inmensas por hacer algo diferente, regresar a las raíces, a reminiscencias del Black Celebration (1986), profundidad, mezcla de ansiedad, expresar una pérdida simplemente con una suavidad, elegancia y sentido de catarsis inmensa.
El viaje comienza con My Cosmos Is Mine, dedicada a la guerra en Ucrania, y la huella terrible que deja, después de que el mundo se hundió en un letargo interminable con la pandemia, coros espectaculares de Gore, y una voz de Gahan que está como en sus mejores tiempos, tersa y reflexiva.
Se perciben más teclados, regreso a esos ochentas perdidos y anhelados, Wagging Tongue, nos mete a una espiral downtempo exquisita que nos hace girar para nunca parar, ¡¡están de regreso!! pero ahora en dueto, claro, con la colaboración épica de Richard Butler, de la banda Psychedelic Furs.
Ghost Again, es el primer sencillo y es una rola muy pegajosa del estilo de lo que hacían en los tiempos del Violator, y que seguro serás un nuevo clásico de la banda y consentida de los fans, además cuenta con el arte en el video del gran Anton Corbijn, y de todo el disco.
My Favourite Stranger, es de esas canciones que te atrapan por su vanguardia, se conjuga con las cajas de ritmos, guitarras filosas, y baterías con beats ponchados, el regreso de los al sonido oscuro lo agradecerán de manera constante los fans de hueso colorado y los que ahora los escucharán, les impresionará.
Caroline´s Monkey, belleza subjetiva con atmósferas nostálgicas y ese desarrollo que no se escuchaba hace rato en la agrupación inglesa, cadenciosa, sofisticada, Before We Drown, People Are Good, son un claro ejemplo de que DM está de vuelta, y tiene futuro muy promisorio, a pesar de que muchos ya los mataban.
Always You, preciosista y estructurada a medio tiempo con voces susurradas y sugestivas que nos hacen soñar con mundos posibles de desarrollo humano y mental, al lado de las personas que amamos, Never Let Me Go, con tonada ochentera y guitarras rasposas, baterías acompasadas, ritmo bailable, y, unos coros prodigiosos, parece ser una de las mejores logradas del disco para terminar este maravilloso regreso, con Speak To Me, da el cerrojazo final a esta obra que alcanza creo yo, los niveles que la banda logró con el Playing the angel, con una oscuridad, nostalgia y fluidez que deslumbran, bienvenidos los discos así, si estas esperando otro Personal Jesus, este no es el camino.
Comentarios
Publicar un comentario