-¿Si te dijera que la cumbia y sonidos caribeños pueden mezclarse con el punk o el rock? Es posible, desde luego, aderezado con letras contestarías y combativas, que además de bailar te hacen reflexionar, en lo que ellos mismos definen como una simbiosis entre el ruido y la danza, herencia cultural de su país de origen Colombia y las influencias de cada uno de los miembros, es esta la presentación perfecta para La MalaFarra y su Monstruo, su más reciente producción.
¡Vas! Empezamos con el sonido típico del punk y el hardcore, con un grito de protesta, así es como da inicio: Miedo. Y ¿Cómo no le damos paso a ese sonido guapachoso de la cumbia? Se abre paso el acordeón para darle al cambio de ritmo y bailar, sin dejar de lado la letra, en la que expresan los miedos que experimentamos en esta pandémia y guerra, que azoran los últimos años.
Como te digo, estos malandros empiezan todo con un buen slam, para que la gente que los vea en vivo se pongan a danzar. No es la excepción con este track, mismo que le da nombre al material: El Monstruo, que a mitad le damos paso a la gozadera, para que saques esos pasos prohibidos, pero dándole esa furia con ese poderoso hardcore.
Con la voz del buen Pablo Escobar, da inicio a este brutal track, que hace un breve recorrido por el cúmulo de hechos que tocan las fibras del narco y son parte de la historia de Colombia, sin ninguna censura. Te invita a destrozarte brincando y da la pauta de que muevas todo, con este sonido festivo que los caracteriza. El Gamonal y Sus Espantos, bailas y te rompes la madre con el de a lado, bonita combinación con un cierre violento.
Llegamos al baile a esa parte de material donde todo el track es eso, una fiesta, una murguita en la que se profesa este deseo de ser libre como el Humo, de esa yerbita que nos hace sonreír. Un gran acordeón, acompañado de la guitarra que va marcando el ritmo y le obsequia frescura, no te deja que agarres cordura y cuando la trompeta da ese sonido de la Murga de Panamá ¡uffff! que gran cierre.
Y como dice el buen Héctor Lavoe: "Todo tiene su final" Y claro, esto es así... Con una cumbia psicodélica, y una serie de peticiones muy justas, al mero dueño del infierno, le damos la bienvenida a Satanás. Como todo buen cierre, no te puedes ir sin tirar madrazos, con tan solo dos minutos con cuarenta y uno, te llevan de la gozadera del baile a terminar con el estrés de la semana en un slam.
Un brevísimo bonus que puedes encontrar en Bandcamp, violento y breve como suele ser el grindcore: "¿Cómo podemos estar seguros de que el universo no es más que el efímero sueño con los ojos abiertos de un súper-escarabajo mágico en algún mundo paralelo?" Y cerrar este material, que como dije al principio, nos hizo bailar y pensar.
Independiente / 2022
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