Por: Iván Cigarroa
-Cualquiera pensaría que ser descendiente de un super estrella implicaría seguir su camino, sin importar que tenga o no la capacidad de llenar los zapatos de su antecesor. En este caso es imposible que Paris Jackson supere a su padre Michael porque su inicio en la música no apunta hacia dónde Jacko lo hacía, sino hacia el folk alternativo, muy introspectivo y a veces con tintes oscuros.
Ese hecho la pone totalmente aparte del pop, de la música bailable y de lo que Michael Jackson grabó en vida; y la ubica en un lugar mucho más del estilo de Mazzy Star o Cigarrettes After Sex, con una voz entregada a la melancolía y con letras que retratan su vida reciente -con los altibajos que implique ese lapso de tiempo-. El resultado se llama wilted y es su álbum debut.
Se trata de un álbum conformado por 11 piezas hermosas que incluyen como base musical la voz de París y su guitarra, aunque también abundan otros instrumentos que les dan mayor profundidad, haciendo de este un álbum totalmente disfrutable. Eso sí, una producción muy bien cuidada y apoyada por grandes amigos como Andy Hull, guitarra y voz de Manchester Orchestra, y el guitarrista Robert McDowell.
Aunque intimista, wilted es un disco donde a París se le percibe segura y empoderada, que cuente con sus amigos para grabar este disco crea un aire de confianza, pero el peso mayor cae en las canciones que compuso e interpreta con su voz desgarradora. De seguir vivo, para nada le habría hecho falta el respaldo de su padre, su talento es evidente y sin problema podrá destacar en el medio.
Cortes como undone o repair tienen la fuerza suficiente para sorprender a propios y extraños; en su defecto otros como dead sea, freight train, let down o eyelids tienen todo para sonar en medios masivos; pero quizá sean collide, cosmic y another spring las que mejor resumen el sonido de esta producción, dejando en claro que París tiene un talento nato para crear canciones inmersas en la melancolía.
En wilted, Paris Jackson demuestra que lo suyo es el folk, y sin importar si cambia de género, hay que decirlo, cuenta con la visión para llevar su proyecto, sus canciones, a lugares insospechados, con sabor a nostalgia, pero muy bien definidas. El futuro es promisorio. Discazo.
París Jackson - wilted
Dragonflower / 2020
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