Por: Iván Cigarroa
-Para que Portishead funcionara, los sampleos tendrían que ser parte fundamental de su sonido. Las atmósferas creadas en cada pieza de su álbum debut, Dummy, eran densas, oscuras, deprimentes. Pero así es como el trío de Bristol se erigió desde un principio. Por eso, tras el éxito inicial, la banda se encontraba ante la espiral del segundo disco: ¿Cómo evitar repetir lo que probablemente sonaría igual en Portishead? La respuesta es simple: todo está en los sampleos.
Con esa idea Adrian Utley, Beth Gibbons y Geoff Barrow determinaron que, más allá de los demos que tenían trabajados previamente y que entendían como una base, los sampleos eran fundamentales, no solo como una base, sino para vestir cada canción y darles una personalidad propia. Pero invertir en permisos para samplear ciertas canciones es caro, así que solo había una solución: samplearse a sí mismos.
La cultura del sampleo no era tan fuerte en los 90. No tenía ni 10 años que se generó un problema tan grande que se tuvo qué legislar todo sobre esta práctica tan común el día de hoy. Portishead se ahorró muchísimos problemas -y dinero- al crear sampleos que usarían como propios. Ese "vacío legal" musical les permitió dar rienda suelta a la creatividad, usando esa música como inserts en sus canciones. El resultado: su disco más completo. Eso sí, Only You fue el único tema que sí contó con un sampleo y fue de Ken Thorne en Inspector Clouseau y She Said de The Pharcydes.
Los diez temas restantes cuentan con poderosas y tenebrosas texturas que dan un aire de mucho suspenso al disco, como sucedió con Dummy, pero aquí le subieron un poco más, dando por resultado un disco más oscuro y poco predecible. La realidad es que más que una salida rápida, autosamplearse fue la mejor inversión que pudieron haver.
Hay perfiles de excelente manufactura como Humming, con un sonido inicial que asemeja al grito de la mismísima Llorona; Only You es su más sincero acercamiento al jazz; Over y All Mine son de lo más digeribles; mientras que Western Eyes, Mourning Air y Undenied quedan como las más densas. En resumen, Portishead tiene una atmósfera más tensa y paradójicamente eso lo hace mucho mejor que Dummy.
Eso sí, este fue el último esfuerzo de Portishead por permanecer dentro del trip hop. Samplear no era tan fácil, así que once años después llegaría Third, un álbum más alternativo, lleno de kraut rock y alternativo, pero igual de denso. Este se queda como el que medió entre las otras dos producciones, sí funciona como un puente y demostró que autosamplearse es de lo más funcional y económico. Sin duda una gran idea.
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