Por: Carlos FG
-¿Qué pasa cuando alguien mezcla sonidos de grandeza con otros nostálgicos y esperanzadores? Creas un intro excepcional al más puro estilo de Disney. Ahora imagina que esta banda sonora te lleva volando al mejor parque de diversiones jamás creado por la basta imaginación de un niño. Así es, esta es la pura esencia del último disco del compositor Puerto Riqueño Álvaro Diaz.
No es para menos que su portada nos transporte a
un lugar donde se vive felicidad y diversión puesto que en cada una de sus
canciones nos demuestra que con sus letras que nos puede hacer sentir en un
juego de feria. Subiendo y sintiendo suspenso por la caída, justo como un
sentimiento hacia el amorío, plasmado en Gatillera
y Chinita Linda. A su vez también se viven momentos de miedo… Como el miedo
de estar cayendo al vacío del juego sin alcanzar a ver el fondo, con los cuales
nos recuerdan esos amores del pasado que nunca se olvidan; sensaciones que nos
hace sentir con Problemón y Babysita.
Incluso canciones que nos hacen sentir campantes o un alfa, justo como escuchar
Casual Day.
A través de su mero estilo Urbano, combinado con
baladas dedicadas al amor, Alvarito
nos confirma que un gran artista puede provenir de cualquier lado, y que es
gratificante pensar que un artista Boricuo se salga de la formula del maleante
para darle importancia a otros aspectos simples de la vida, los cuales nos
llenan el alma. Pero a su vez nos demuestra que el poder y euforia que genera
el trap y/o el reggaetón jamás estará peleado con esas mariposas en el estómago
generadas por el amor, acto plasmado en la canción OG Black la cual esta echa en colaboración con Randy, y que incluso, siempre se puede disfrutar un buen perreo
acompañado de tu ser amado.
La historia detrás del disco producido por
Universal Music Latino 2021 y coproducido por Alvarito, habla de un concepto muy separado de las letras
románticas y de la alegría del parque de diversiones. Su creador menciona que
se trataba de un parque en Puerto Rico hecho para lavar dinero operado por el
amigable cocodrilo de su portada, llamado Coco
en referencia a un maleante del mismo país, llamado Coco Blin Blin
“Mundo mágico donde los niños tristes van a ser
felices” es lo que nos queda tatuado después de escuchar el disco y como lo
describió Álvaro Diaz para una
entrevista con iPauta. Y no es para menos decir que todos, como los niños que
alguna vez fuimos, sentimos esa sensación de alegría y de sonreír después de
escuchar el disco completo, ya que a través de sus sonidos y letras nos llevan
a nuestra cúspide de felicidad.
Pocas fueron las personas que se dedicaron
realmente a ser productivas durante la pandemia. Con este álbum, su creador nos
deja claro que el fue uno de ellos y que en realidad invirtió todo su tiempo y
dedicación a este proyecto. Claro esta al poder disfrutar de algo completamente
nuevo y satisfactorio como una brisa suave sobre tu cara a la orilla del mar,
la cual no deja mas que buenas experiencias y unas ganas de más contenido tan
de buena calidad como este.
Aawww, este disco me gustó!!!!
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