Por: Maricelita Palma
Parece mentira que el disco El Alma Al Aire del músico, cantante y compositor madrileño Alejandro Sanz esté cumpliendo 22 años de haber salido al mercado. Después del éxito arrollador que obtuvo con el aclamadísimo disco Más (1997), del que se desprende el sencillo Corazón Partio que ha sido covereado y reversionado en infinidad de estilos y que cosechó premios al por mayor, se veía difícil que algún otro disco lo superara y El Alma Al Aire no lo logró del todo, pero estuvo ahí juntito y a la altura, teniendo como plus ser la producción que terminó de catapultarlo como una gran figura internacional.
En nuestro país fue todo un fenómeno que hizo volver la vista atrás y recuperar sus primeros trabajos, colocando a Sanz en un lugar privilegiado dentro del gusto del publico. En aquellos años la venta de discos todavía era opción y El Alma Al Aire vino a romper records de ventas con más de 5 millones de copias... cof, cof, yo tengo uno de esos ejemplares en algún lugar de mi colección, quién sabe por qué.
La creación del álbum le tomó un año de encierro (cual pandemia por covid) en donde un piano fue el mejor aleado para escribir 10 canciones que le permitieron depositar vivencias personales y otras no tan personales pero sí cercanas. Letras solidas (y entendibles) perfectamente amalgamadas por la instrumentación de Vicente Amigo y Josémi Carmona en las guitarras españolas y de Chabolin en las percusiones gitanas, que como dato que no viene al caso, también utilizó bolsas de plástico, el tubo de una obra y hasta un bote de basura que, sí señores, se escucha y se aprecian en el disco, lograron una producción rica en ritmos como el cubano, flamenco, hip hop, R&B y un toque de sonidos mediterráneos que lo hacen digno de todos esos premios a los que se hizo acreedor.
El Alma Al Aire contó con la producción del italiano Emanuele Ruffinengo, personaje que se convirtió en el productor de cabecera de Sanz, que entendía perfecto lo que quería proyectar en cada trabajo, otorgándole los elementos necesarios para destacar y mantenerse en la memoria y gusto del publico. Esta producción fue la primera que le abrió las puertas de la disquera Warner Music.
Los sencillos que conocimos fueron: Cuando Nadie Me Ve, Quisiera Ser y el tema que le dio nombre al disco, este último par tuvieron vídeos oficiales a cargo del cineasta Alejandro Toledo y un montón de amigos que van desde José Coronado, Santiago Segura y Miguel Bosé. Pero no solo los sencillos son las mejores piezas, hay joyas escondidas como: Para Que Me Quieras, que es una promesa de amor intangible a cambio de ratitos de felicidad, en donde solo importa que el ser amado esté bien.
Los ritmos seductores llegan con Tiene Que Ser Pecado, un piano magnifico hace alarde de su magnificecía en Hicimos Un Trato... Lega, Llego Soledad y antes de que Sanz nos diga Me Iré, demos una y otra vez una vuelta por esos recuerdos suavecitos que trae el aire al alma.
Alejandro Sanz - El Alma Al Aire
Warnes Music Spain / 2000
Comentarios
Publicar un comentario