Por: Iván Cigarroa
-En muchos y diversos proyectos de la escena independiente del mundo me he encontrado con una maravillosa inventiva a flor de piel. Sin importar el género, he visto -y sobre todo escuchado- una capacidad para experimentar con nuevos sonidos, estructuras, romper esquemas y a la vez, conservar influencias notables. Es así como percibo a Techno Para Dos, proyecto mexicano unipersonal comandado por Raúl Villamil.
Ya desde el poderoso nombre te das cuenta que estás ante una propuesta interesante, que si bien basa su influencia en la electrónica, no es la que se inspira en ritmos bailables, más bien se adentra en una experimentación plena, que no me parece haber escuchado antes -por lo menos no en México-, pero que sin duda refresca por su aporte a lo que considero la basta escena independiente.
Texturas finas con tintes obscuros; melodías atípicas que navegan entre lo que debería existir y lo que no; instrumentaciones abstractas que denotan un hambre por buscar un lado distinto a las cosas. La comunión de todo lo anterior es lo que contiene Drama. Ese mismo que haces cuando alguien muestra desacuerdo a tus publicaciones en redes sociales; el que los trves muestran cuando las nuevas generaciones descubrieron a Kate Bush, Journey y Metallica en Stranger Things. Ese mismo, pero con composiciones minimalistas.
En tan solo siete cortes Techno Para Dos logra lo que pocos: una visión de cómo debería sonar la música; Drama es un álbum futurista, que seguro se adelanta a su tiempo (aún cuando parezca que esto ya ha sonado antes), pero sucede solo por una razón: porque a pesar del minimalismo, este álbum conserva la suficiente frescura para permancer vigente por mucho tiempo.
Pocos logran este nivel y mantienen constancia. Entre ellos Casino Shanghai, Duda Mata, Perfume Genius o Aphex Twin. Y con esa percepción del sonido, piezas como Even More Dramatic, Metadrama, Dharma (estas dos en colaboración con la arpista Alondra Máynez) y Drama prevalecen por su simple complejidad (sí, escucha y entenderás a qué me refiero); mientras que Drama & Bass, Hardrama y Little Drama experimentan aún más entre ruidos electrónicos y composiciones barrocas.
Hace mucha falta este tipo de propuestas. No porque el urbano impere y sea necesario contrarrestarlo, no. Ni siquiera va por ahí. Más bien, artistas como estos nos abren los ojos para entender que hay más de lo que escuchamos en todos lados. Es importante que se amplíe la oferta para generar algo que hace tanta falta: cultura. Sus otros dos discos, "Nos Prometieron Futuro" y Paraqué, también son maravillosos.
Techno Para Dos - Drama
Nadaville / 2022
Pffff, Iván. Esto es intenso, profundo, es sublime!
ResponderBorrarQue buen disco. Me recordó algunos trabajos de la 4AD.
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