Por: Iván Cigarroa
Eso es lo mejor de todo: riffs ponchados, coros melódicos y en general muy buenas canciones. Es aquí cuando dices, wow, no han perdido su estilo, aun cuando su mejor momento haya pasado, todavía hay vestigios de brillantez. SZNZ: Summer es un álbum festivo hasta cierto punto. Sin problema recordará a discos como el Green Album o Maladroit.
El concepto de Spring fue como abrir el año, como un despertar a la vida. Summer de plano evoca a la adolescencia, ese momento en que todo lo hacemos de forma atrabancada, impulsiva, los riffs son la respuesta a esas sensaciones y se reciben con gusto; no solo porque emulen esa etapa en la vida, sino porque de acuerdo a la carrera de Weezer, su etapa más pesada fue una de las mejores.
Y es que, en la juventud, no queremos que nadie nos diga qué hacer. Todo aquello que nos llama la atención es lo que da sentido a nuestras vidas y podríamos sacrificarla con tal de experimentar todo ese cúmulo de sensaciones. Por eso, en ese punto, Weezer analiza el sentir de ese sector con –a mi parecer- bastante éxito.
Muchas de las canciones se cuestionan la vida como si fuera injusto no vivirla como uno quiere. Ahí están Records y Lawn Chair, que entra en ese mood; mientras que Cuomoville es, desde el nombre, una oda al egocentrismo; y The Opposite Of Me, Thank You And Good Night y What’s The Good Of Being Good están en un nivel más alto: el del punk rock, ahí está el Weezer desilusionadamente reflexivo. Finalmente, Blue Like Jazz es momento más cadencioso del disco: permanecen los riffs, pero con otro sentido.
SZNZ: Summer es un álbum coherente, con letras reflexivas y música nostálgica que va a gustar a más de uno. Weezer siempre ha sido una banda divertida, así que sin duda agradará este álbum, pero si no, espera al otoño, viene algo más acorde a la temporada. Seguro te identificarás con alguno.
No los conocía. Me gustó lo que escuché.
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