Contemporáneos de Jorge Drexler, aprendan: a sus 57 años el uruguayo se mantiene explorando nuevos ritmos, juega con ellos a su antojo para crear un álbum que destaca por sí mismo entre toda su discografía. No se va por la fácil ni tarda 10 años en lanzar música nueva. Que la pandemia les deje eso, que el tiempo no es seguro.
Y es que Tinta Y Tiempo sugiere una brecha en la vida del músico, donde permitió que su creatividad trabajara a rienda suelta para generar las 10 piezas que lo conforman. Drexler reflexiona en sus letras sobre cómo ve la vida un hombre adulto, encontrando en la madurez un contrapeso al sentido de urgencia con que los jóvenes viven en la actualidad.
Esa agudeza es la que destaca en esta producción, dejando una vez más muy en claro que sigue vigente en la actualidad, sin importar qué género impere en la industria y que es capaz de ajustarse a los nuevos tiempos. Y no lo digo yo. A Rolling Stone le dijo que para una colaboración "me gusta mucho interactuar con gente que hace cosas muy diferentes a las que yo hago. Lo único que tengo qué hacer es entender su trabajo". Por eso ha grabado con artistas importantes como Ana Tijoux, Natalia Lafourcade o en este disco, C. Tangana.
Tinta Y Tiempo mantiene la coherencia de discos anteriores: experimentar sin miedo con distintos sonidos. Eso explica por qué en El Plan Maestro, track que da inicio a la aventura y donde colabora la Orquesta de la Comunidad de Madrid, dirigida por Fernando Velázquez, y que es completada por coros celestiales, un bajo y batería coordinados magistralmente y un Jorge Drexler estoico a través de los años; pues a la mitad de ese banquete sonoro rompe el ritmo Rubén Blades con su sonido latinoamericano. De eso se trata. Así es como arriesga todo el uruguayo. ¿Y saben qué? Sale muy bien librado.
Porque el resto de las pieza, a pesar de tener ese sentido orquestal, mantiene el nivel de experimentación que inició con el track descrito arriba; Cinturón Blanco, Duermevela y El Día Que Estrenaste Al Mundo dan fe y legalidad a mis palabras; mientras que en Tocarte C. Tangana le devuelve el favor con una sensualidad colaboración; Bendito Desconcierto es una exploración a la palabra, con la voz de Martín Buscaglia; y Amor Al Arte y ¡Oh, Algoritmo! (Con Noga Erez) son por mucho las piezas más destacadas de un disco que va a dejar huella en los fans más exigentes.
Si algo hay que aprender de Jorge Drexler es su persistencia. A estas alturas muchos músicos se mantienen tocando sus más grandes éxitos -saludos Saúl Hernández, Axl Rose y Marciano Quintero-, que han perdido vitalidad con los años, mientras que el uruguayo se fortalece con cada nueva entrega. Suena fresco y a esas alturas, no cualquiera.
Jorge Drexler - Tinta Y Tiempo
Sony Music / 2022
Comentarios
Publicar un comentario