Earthless - Night Parade Of One Hundred Demons
Nuclear Blast / 2022
No tenían por qué saberlo, pero este álbum es uno de los más esperados del año. Y entiendo que no lo supieran, principalmente porque probablemente no conocen a Earthless, pero en tiempos en que el rock se ha vuelto un género antaño, probablemente te agrade saber que un disco como este tendría la capacidad de traerlo de vuelta a dónde se merece: al gusto de todos.
¿Cómo es posible que en solo tres canciones este disco logré eso? Les aseguro que sí puede. Diversos elementos me han convencido de que así es. Empezando porque son un trío californiano que en 20 años de trayectoria ha dedicado su carrera a explorar el rock y la psicodelia, aunque con mayor tendencia hacia el metal. Pero el hecho de que se atrevan a experimentar permite que abarquen una mayor cantidad de sonidos.
Otra razón, el disco solo incluye tres piezas, pero cada una dura más de 15 minutos, todas ellas son instrumentales, lo que provoca que Night Parade Of One Hundred Demons no sea una colección de canciones, sino una experiencia sónica que te llevará a dónde quieras: un bosque desolado y oscuro, una ciudad abandonada, un sitio turístico desértico, una montaña erosionada. Si, todo es deprimente. ¿A poco no es emocionante?
Lo mejor es que este disco es conceptual porque está basado en una antigua leyenda japonesa en la que una horda de fantasmas y seres demoniacos acechan una vez al año los pueblos mientras la gente duerme. Allá se le conoce como Hyakki Yagyō, que quiere decir algo así como desfile nocturno de los 100 demonios. Y esa noche terminaría en saldo rojo si alguien los viera, por lo que todos deben esconderse en sus casas y no salir o serán llevado por las criaturas de la noche.
Ojo: no estoy diciendo que Earthless va a salvar a la música, para nada. Pero si ofrece una verdadera bocanada de aire fresco ante tanta oferta pop. Desde que escuchas la parte uno de Night Parade Of One Hundred Demons, con su inicio muy a la Shine On You Crazy Diamond de Pink Floyd, sabes que esto va a ser un viaje de LSD garantizado. Sobre todo porque conforme avanza el track los instrumentos convergen y juegan en todo momento: una batería interminable, que no da descanso; largos solos de guitarra y un bajo potente y siempre presente.
La segunda parte de este track va en el mismo tenor, pero te llevará a lugares más altos. Tal vez una montaña, tal vez al espacio. O tal vez a un desprendimiento astral. Lo puedes acompañar con mariguana si quieres. O meta. O pachuli, de todos modos el trip está garantizado.
El último tema, Death To The Red Sun es el regreso, pero en caída libre. ¿Y cómo no? Si tras el pasón viene la resaca. Así se siente el retorno, como una bofetada para despertarte. Los solos de guitarra se combinan con los riffs potentes y, en juego con el bajo y batería, hacen que la caída sea más veloz y estrepitosa. Vas a amar golpear el piso.
Bajo ninguna circunstancia piensen que Earthless se preocupó por crear un disco que fuera un éxito comercial, masivo. Eso déjenselo a Harry Styles y artistas del estilo. Aquí la experimentación, la ausencia del miedo a arriesgarlo todo y la autocomplacencia son fundamentales para crear uno de los discos más esperados del año. No veo razón para que no lo sea y no veo razón para que no lo escuchen. Háganlo.
Gracias por compartir esta experiencia sonora llena de psicodelia.
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