Adrian Smith/Richie Kotzen - Smith/Kotzen
BMG / 2021
Los años pasan, los tiempos cambian y la música evoluciona. Pero hay géneros que prevalecen, que siguen siendo del gusto de muchos a pesar del cambio generacional. Y aunque no todas las propuestas de un mismo estilo sobresalen, existen las que por si solas auguran calidad y talento por igual. En el caso del hard rock me refiero a Adrián Smith y Richie Kotzen.
El primero es conocido por ser guitarrista de Iron Maiden, mientras que el segundo ha sido voz y guitarra en bandas como Poison y Mr. Big. En conjunto grabaron un álbum de nueve canciones dónde se privilegia el proceso de composición, que permita a dos mentes unir al máximo su creatividad para grabar un disco impecable, fino.
Lo anterior permite que en esta producción abunden los solos de guitarra, riffs y coros melódicos que han caracterizado tanto al género como a los dos músicos por individual. Así que la idea de escuchar un disco totalmente disfrutable y nada aburrido es una realidad.
Que dos músicos con talento de ese nivel unan fuerzas no es casual, considerando que en estos tiempos las colaboraciones son vitales en la música actual, el encuentro de Smith y Kotzen son oro molido para los fans del hard rock.
Y aunque la estructura de una canción hard rock de los 80 es entrada-verso-coro-verso-coro-solos de guitarra-coro hasta que baje todo el volumen, ni aplica en su totalidad en Smith/Kotzen, ni es algo que deba preocupar porque las letras, que retratan temas personales, se amoldan perfecto a la voz de Kotzen, y los músicos de apoyo complementaron perfectamente las ideas previamente expuestas por el dúo; vaya, que ejecutaron todo con precisión y puntualidad.
Piezas potentes como Running, I Wanna Stay, Some People o Solar Fire son muestra contundente de que el trabajo en conjunto valió la pena; hay que sumar Scars o 'Til Tomorrow, que sin ser necesariamente baladas, llevan un ritmo lento y cadencioso, dando un respiro entre riffs y baterías fuera de serie. Quizá el mejor ejemplo del sonido de este disco es Taking My Chances, poderosa, contundente. Resume todo lo que tanto Smith como Kotzen buscaron que sonara está producción.
La experiencia de esta unión fue grata para el dúo; agrada saber que hay calidad y talento en esta producción, pero debe ser más satisfactorio para los seguidores del hard rock que estos encuentros logren celebrarse de forma tan afortunada. Dejan con ganas de más. Y así será: confirmaron que grabarán otro disco.
Un éxtasis para los nacidos en la música en los ochentas, y haber tenido toda una gama de exposición de bandas de Hard y Heavy, y con este disco, nos transporta a esa época, pero con toda la frescura de los 2000
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