Una variedad de sonidos que por momentos mantiene ese sonido ambient característico, pero por otro retoma elementos electrónicos e industriales.
.
2020 / Krunk
Tardó en lanzar esta producción por diversas circunstancias, pero valió la pena la espera. Lo que sólo me deja me deja con la idea de escuchar más de Sigur Rós y más de Jónsi por su cuenta, entendiendo que son dos universos distintos y que pueden disfrutarse de manera independiente. No sé si ese disco sea de los mejores del año, pero por lo menos si es de lo mejor que he escuchado en los últimos meses.
.
Día 313 de #EscucharUnDiscoDiario #PorqueLaMusicaImporta #366Discos
Jónsi - Shiver
Venir de una banda de post-rock como Sigur Rós no es sencillo. ¿Qué puedes hacer, musicalmente hablando, cuando te quieres lanzar como solista? Posiblemente las ideas puedan fluir de una manera mucho más orgánica porque eres tú solo quién se dedica a generarlas. Pero ¿qué sucede cuando decides ir por otro lado y no hacia donde todos esperarían que lo hicieras? El resultado puede ser muy arriesgado, pero también satisfactorio, y sin duda Shiver el segundo álbum solista de Jónsi, cumple con todos esos requisitos.
Es normal querer tener un proyecto solista, obedece a una fuerte necesidad creativa de mantenerse vigente y de no caer en lo mismo. Con Sigur Rós el post-rock prevalece en todo momento, a veces de forma atmosférica, a veces de forma estridente; pero siempre con él distintivo de Jónsi, qué es cantar en un lenguaje completamente nuevo. Aquí se va por otro lado, por momentos mantiene ese sonido ambient característico, pero por otro retoma elementos electrónicos e industriales.
Y eso es lo que me gusta de este disco, que prevalece esa actitud de una constante búsqueda, inquieta, pero siempre con la idea de respetar sus ideales. En Shiver van a escuchar una variedad de sonidos que en todo momento suenan agradables. No necesariamente digeribles o comerciales, pero eso no es pretexto para disfrutarlo de principio a fin.
Pasaron 10 años sin que Jónsi lanzara un álbum solista y se notan las diferencias de forma abismal, cambió la forma de querer crear música y se nota en la misma sonoridad que no se repite con el disco anterior, y creo que ese es un punto favor del intérprete porque no siempre se logra ir hacia otro lado cuando vienes de hacer la misma música por más de 20 años. Existen casos como el de Rob Zombie, que es honesto al admitir que después de White Zombie seguía haciendo lo mismo porque su influencia es esa, pero también hay otros casos como él como la reciente reseña que hice con Corey Taylor, donde busca no repetirse a sí mismo con su proyecto solista. Y Jónsi la tiene bastante clara: la electrónica es el motor que rige esta producción.
Es normal querer tener un proyecto solista, obedece a una fuerte necesidad creativa de mantenerse vigente y de no caer en lo mismo. Con Sigur Rós el post-rock prevalece en todo momento, a veces de forma atmosférica, a veces de forma estridente; pero siempre con él distintivo de Jónsi, qué es cantar en un lenguaje completamente nuevo. Aquí se va por otro lado, por momentos mantiene ese sonido ambient característico, pero por otro retoma elementos electrónicos e industriales.
Y eso es lo que me gusta de este disco, que prevalece esa actitud de una constante búsqueda, inquieta, pero siempre con la idea de respetar sus ideales. En Shiver van a escuchar una variedad de sonidos que en todo momento suenan agradables. No necesariamente digeribles o comerciales, pero eso no es pretexto para disfrutarlo de principio a fin.
Pasaron 10 años sin que Jónsi lanzara un álbum solista y se notan las diferencias de forma abismal, cambió la forma de querer crear música y se nota en la misma sonoridad que no se repite con el disco anterior, y creo que ese es un punto favor del intérprete porque no siempre se logra ir hacia otro lado cuando vienes de hacer la misma música por más de 20 años. Existen casos como el de Rob Zombie, que es honesto al admitir que después de White Zombie seguía haciendo lo mismo porque su influencia es esa, pero también hay otros casos como él como la reciente reseña que hice con Corey Taylor, donde busca no repetirse a sí mismo con su proyecto solista. Y Jónsi la tiene bastante clara: la electrónica es el motor que rige esta producción.
Piezas como Exhale, Sumarið Sem Aldrei Kom, Cannibal (con Elizabeth Fraser) o Hold, ofrecen un sonido ambient muy relajado por momentos y por otros intensos, pero también está la idea de disfrutar la vida con Salt Licorice (Con Robyn), sonidos electrónicos que me dicen "baila, ríe, vive"; y por otros la necesidad de seguir explorando en Wildeye, Swill, que en este caso lo hace con el industrial.
Tardó en lanzar esta producción por diversas circunstancias, pero valió la pena la espera. Lo que sólo me deja me deja con la idea de escuchar más de Sigur Rós y más de Jónsi por su cuenta, entendiendo que son dos universos distintos y que pueden disfrutarse de manera independiente. No sé si ese disco sea de los mejores del año, pero por lo menos si es de lo mejor que he escuchado en los últimos meses.
Comentarios
Publicar un comentario