Tuvo que ser Drain STH quien irrumpiera en la escena como un grupo conformado por puras féminas, nada de hombres.
Día 269 de #EscucharUnDiscoDiario #PorqueLaMusicaImporta #366Discos
Drain STH - Horror Wrestling
La época en que salió esta producción fue la misma en que comenzaba el girl power, las chicas ya no solo se dedicaban a cantar pop coreográfico, había algo mejor qué hacer. A principios de los 90 comenzaban a proliferar, más que nunca, bandas con mujeres en sus filas, así, desde Tori Amos y Alanis Morrissette hasta The Breeders o Hole, pero en Europa tienen otra mentalidad sobre cómo hacer música entre mujeres. Aquí ya habían otras ideas de antaño. Un año antes Aghast lanzó un disco que algún día reseñaré; pero tuvo que ser Drain STH quien irrumpiera en la escena como un grupo conformado por puras féminas, nada de hombres. Pero el sonido fue lo que sorprendió a propios y extraños...
Horror Wrestling es, en esencia, un álbum de metal alternativo, rock duro, con guitarras filosas, bajos machacadores, baterías potentes y voces melódicas. Sin tanta pretensión, pero con mucha actitud y muy buenos resultados. Desde Estocolmo, para el mundo. Maria Sjöholm, Flavia Canel, Anna Kjellberg, y Martina Axén conformaron a Drain STH y lograron llamar la atención de Ozzy Osbourne, quien en 1997 las invitó a formar parte del Ozzfest.
Horror Wrestling es, en esencia, un álbum de metal alternativo, rock duro, con guitarras filosas, bajos machacadores, baterías potentes y voces melódicas. Sin tanta pretensión, pero con mucha actitud y muy buenos resultados. Desde Estocolmo, para el mundo. Maria Sjöholm, Flavia Canel, Anna Kjellberg, y Martina Axén conformaron a Drain STH y lograron llamar la atención de Ozzy Osbourne, quien en 1997 las invitó a formar parte del Ozzfest.
Lo lograron, se ganaron al público estadounidense con el sonido macizo que ofrecían. El nicho estaba ganado. Y es que tenían lo que se necesitaba: un sonido con fuertes reminiscencias a Alice In Chains, Metallica, Dragonaut o Godsmack. La voz cavernosa de Sjöholm marcaba una verdadera diferencia con las bandas de mujeres de la época. Y a pesar de las guitarras estridentes, Horror Wrestling era un disco muy digerible que entraba sin problema en las radios de la época. Insisto, tenían lo que se necesitaba.
A diferencia de otras bandas, con ellas había mucha tela de dónde cortar. Someone es una batalla interna donde alguien tiene qué morir; Stench es una verdadera oda al ruido, con coros melódicas que dan tregua; Unforgiving Hours y Unreal son densos sonidos que incluyen plegarias a algo que ya no existe más; I Don't Mind, Serve The Shame y Crack The Liar's Smile fueron los sencillos, siendo éste último el más comercial y conocido; Crucified es un homenaje a su más grande influencia, Alice In Chains; y el cover a Mötorhead, Ace Of Spades, es lento pero muuuuyyyy ponchado.
El amor y el odio, como sentimientos a veces oscuros, a veces luminosos, son el común denominador en sus letras, mismo que intentaron repetir en Freaks Of Nature, su segundo álbum, que si bien ofreció una excelente colección de canciones (con algunos sonidos electrónicos para ir acorde a la época) pero no obtuvo el mismo auge, y a poco, la banda se separó. No ha habido ni siquiera un indicio por reformar a la banda, así que por lo menos este disco queda como documento de una época en que las mujeres también tenían un lugar privilegiado en la música, sobre todo en el grunge y metal. Abrieron el camino para muchas más bandas conformadas por mujeres y que hoy día, podemos disfrutar en sus producciones.
A diferencia de otras bandas, con ellas había mucha tela de dónde cortar. Someone es una batalla interna donde alguien tiene qué morir; Stench es una verdadera oda al ruido, con coros melódicas que dan tregua; Unforgiving Hours y Unreal son densos sonidos que incluyen plegarias a algo que ya no existe más; I Don't Mind, Serve The Shame y Crack The Liar's Smile fueron los sencillos, siendo éste último el más comercial y conocido; Crucified es un homenaje a su más grande influencia, Alice In Chains; y el cover a Mötorhead, Ace Of Spades, es lento pero muuuuyyyy ponchado.
El amor y el odio, como sentimientos a veces oscuros, a veces luminosos, son el común denominador en sus letras, mismo que intentaron repetir en Freaks Of Nature, su segundo álbum, que si bien ofreció una excelente colección de canciones (con algunos sonidos electrónicos para ir acorde a la época) pero no obtuvo el mismo auge, y a poco, la banda se separó. No ha habido ni siquiera un indicio por reformar a la banda, así que por lo menos este disco queda como documento de una época en que las mujeres también tenían un lugar privilegiado en la música, sobre todo en el grunge y metal. Abrieron el camino para muchas más bandas conformadas por mujeres y que hoy día, podemos disfrutar en sus producciones.
Comentarios
Publicar un comentario