Machine Head demuestra quesque haciendo lo que les gusta, respetando sus propios ideales, y tocando lo que quieran.
Día 258 de #EscucharUnDiscoDiario #PorqueLaMusicaImporta #366Discos
Machine Head - Catharsis
2018 / Nuclear Blast
Ha pasado bastante tiempo desde que escuché un álbum tan digerible de Machine Head. Prácticamente desde The Burning Red de 1999 y ha sido un verdadero agasajo encontrarme con un material tan interesante, sobre todo porque el estilo que han mostrado por años ha sido uno de los más complejos de entender y ellos lo han hecho con entero placer.
Catharsis es, por definirlo de alguna forma, su álbum más comercial en mucho tiempo. Pero no lo es. Olvídense de que esto sea un regreso al nu metal que hacían hace 20 años. Aunque las ideas de Rob Flynn, voz y único miembro original, siempre han variado, en esta ocasión decidió dejar de crear melodías complejamente estructuradas para componer canciones más simples y directas. Eso quiere decir que en este disco abundan temas con menor duración y un mayor empleo de voces limpias.
De todos modos siguen sonando potente; prevalecen los riffs intensos, bajos atronadores, baterías inquietas y voces limpias y guturales. Nada de meterse en géneros nuevos o experimentación. La música es directa esta vez y va duro y a la cabeza. Algo que le hacía falta a la banda desde hace años.
Y hay que decirlo: la crítica no trató tan bien este disco. Algunos lo consideran un tropiezo en su carrera, pero ¿por qué? Aquí es donde caemos en la discusión de si una banda debe tocar lo mismo siempre o cambiar el estilo de pronto. Machine Head no ha abandonado su sonido, este disco es la muestra de que siguen haciendo lo que les gusta respetando sus propios ideales, tocando lo que sea.
Catharsis es, por definirlo de alguna forma, su álbum más comercial en mucho tiempo. Pero no lo es. Olvídense de que esto sea un regreso al nu metal que hacían hace 20 años. Aunque las ideas de Rob Flynn, voz y único miembro original, siempre han variado, en esta ocasión decidió dejar de crear melodías complejamente estructuradas para componer canciones más simples y directas. Eso quiere decir que en este disco abundan temas con menor duración y un mayor empleo de voces limpias.
De todos modos siguen sonando potente; prevalecen los riffs intensos, bajos atronadores, baterías inquietas y voces limpias y guturales. Nada de meterse en géneros nuevos o experimentación. La música es directa esta vez y va duro y a la cabeza. Algo que le hacía falta a la banda desde hace años.
Y hay que decirlo: la crítica no trató tan bien este disco. Algunos lo consideran un tropiezo en su carrera, pero ¿por qué? Aquí es donde caemos en la discusión de si una banda debe tocar lo mismo siempre o cambiar el estilo de pronto. Machine Head no ha abandonado su sonido, este disco es la muestra de que siguen haciendo lo que les gusta respetando sus propios ideales, tocando lo que sea.
En 74 minutos resumen su sentir sobre diversos pasajes de la vida de Flynn con piezas como Screaming At The Sun, Behind A Mask, Eulogy, Psychotic, Kaleidoscope, o las poderosas Beyond The Pale, Triple Beam, California Bleeding, y la mejor que les he escuchado en mucho tiempo, Catharsis.
Sin duda este disco implica un nuevo punto de partida para la banda (tras la grabación, la mitad de los integrantes renuncia por desacuerdos), pero esto implica que Machine Head está de cara a una etapa de renovación con la cual vendrá un próximo álbum lleno de sonidos vibrantes y potentes. Solo falta saber hacía dónde dirigirá a la banda Flynn, pero lo que es un hecho es que el tiempo le ha dado la razón.
Sin duda este disco implica un nuevo punto de partida para la banda (tras la grabación, la mitad de los integrantes renuncia por desacuerdos), pero esto implica que Machine Head está de cara a una etapa de renovación con la cual vendrá un próximo álbum lleno de sonidos vibrantes y potentes. Solo falta saber hacía dónde dirigirá a la banda Flynn, pero lo que es un hecho es que el tiempo le ha dado la razón.
Comentarios
Publicar un comentario