Esta no es una reseña, es un homenaje.
Día 172 de #EscucharUnDiscoDiario #PorqueLaMusicaImporta #366Discos
Chris Cornell - Chris Cornell
2018 / Universal Music
En 1992 conocí a Soundgarden gracias a MTV. Casi a la par identifiqué que era el mismo vocalista de Temple Of The Dog. De inmediato me hice fan de la banda y en cuanto pude ir al tianguis del Chopo a comprarme el cassette del disco Badmotorfinger. Pero no fue sino hasta Superunknown que me volaron la cabeza. La voz de Chris Cornell, poderosa y distintiva, se llevaba de calle al resto de las voces del grunge.
Era la época para escuchar Rusty Cage, Outshined, Hunger Strike, Fell On Black Days, Black Hole Sun (que Pearl Jam dedicó en un concierto al enterarse de la muerte de Kurt Cobain) o Spoonman. ¡Barbaro! A mi corta edad y con una creciente hambre de más música, había identificado que era un cantante fuera de serie, aunque habían muchos otros como Robert Plant o Freeddie Mercury. Recuerdo que en MTV un conductor mencionó que "su sonido viene de bandas como Led Zeppelin, que incluso si ellos existieran en estos tiempos, serían alternativos". Si bien la referencia suena tan exagerada como la comparación que Canal 5 hizo de Mercury con Bad Bunny, entendí con ello que Soundgarden era una banda de mucho peso. Con el tiempo y al escuchar su discografía entendería por qué.
Hubo un rato más para disfrutar a Soundgarden antes de que se separaran en 1998, rolotas como Pretty Noose o Burden In My Hand sonaron en radio a más no poder. pero Cornell no es de los que se desaparecen. Al año inició carrera solista y escuchaba Sunshower, Presching The End Of The World o Can't Change Me. El sonido había cambiado pero la esencia seguía ahí. Más introspección, baladas y canciones acústicas predominaron en esa época. Y entonces llegó Audioslave.
Desde el anuncio de la creación del super grupo hubo mucha expectativa. ¿Cómo sonaría la voz de Chris con la guitarra de Tom Morello? El mash-up Soundgarden-Rage Against The Machine sonaba increíble. Y al escuchar Cochise supe que no decepcionarían. Y Like A Stone. Uuuuffff por muy choteada que esté para muchos es un verdadero himno del 2003. A principios de ese año la cantaban todos. TODOS. Aunque fuera washa washeado. I Am The Highway, Show Me How To Live o What You Are son muy recordadas. Para 2005 regresaron con Out Of Exile. Recuerdo su visita a México el 10 de mayo de ese mismo año. Fue un concierto impresionante donde ver a un super grupo es tipo una experiencia doble. Insuperable. Y fue también lo más cerca que estuve de Chris, porque en la conferencia de prensa esperamos una hora escuchando repetidamente el sencillo Be Yourself porque aún no llegaba, así que Tom Morello, Brad Wilk y Tim Commerford salieron. Nunca llegó.
Al año llegó Revelations y fue su último álbum juntos. Eran intereses distintos. A partir de aquí comenzó una etapa de experimentación con discos donde retomaba el rock duro (You Know My Name, No Such Thing), baladas (Arms Around Your Love), covers (Billie Jean de Michael Jackson), electrónica (Scream), colaboraciones con Eleven, Slash o Santana.
Y en el primer minuto de 2010, de manera sorpresiva, anuncia el regreso de Soundgarden. Woooowwww. Su disco King Animal podrá no haber sido el mejor, pero sí hizo justicia en cuanto al sonido. Se les extrañaba. Rolotas como By Crooked Steps, Been Away Too Long o el tema de la película de Avengers, Live To Rise destacaron en esta época.
Para llevarla leve y no caer en los problemas de su etapa anterior, acordaron no presionarse para lanzar algo nuevo. Así que Chris aprovechó para retomar su carrera solista y así llegó su último disco: Higher Truth. Difícilmente creo que se haya escuchado mucho, pero Nearly Forgot My Broken Heart brilló con luz propia. En 2016 y tras la muerte de Prince, Cornell lanzó un cover a manera de homenaje, de una de sus más grandes composiciones: Nothing Compares 2 U. Literalmente fue el último sencillo que lanzó formalmente, porque hoy hace tres años se quitó la vida.
No había sentido tanto la muerte de un artista hasta entonces. Chris Cornell con todos sus proyectos me acompañó durante mi juventud y desde ahí hasta hoy; estuvo conmigo en buenos y malos momentos diciéndome a través de los audífonos que sí había algo mejor, que yo puedo y todas esas palabras de aliento que te da un buen músico a través de sus canciones.
Este disco, como también esta reseña, son un recuento de todo lo que hizo en su vida musical. La edición deluxe incluye cuatro maravillosos discos con un gran bagaje -que no todo- de su carrera. Aguanta y funciona para escuchar apaciblemente un día como hoy.
Siéntete libre de escucharlo, igual que Chris al componerlo. Ya canta Ave María junto con los grandes.
En 1992 conocí a Soundgarden gracias a MTV. Casi a la par identifiqué que era el mismo vocalista de Temple Of The Dog. De inmediato me hice fan de la banda y en cuanto pude ir al tianguis del Chopo a comprarme el cassette del disco Badmotorfinger. Pero no fue sino hasta Superunknown que me volaron la cabeza. La voz de Chris Cornell, poderosa y distintiva, se llevaba de calle al resto de las voces del grunge.
Era la época para escuchar Rusty Cage, Outshined, Hunger Strike, Fell On Black Days, Black Hole Sun (que Pearl Jam dedicó en un concierto al enterarse de la muerte de Kurt Cobain) o Spoonman. ¡Barbaro! A mi corta edad y con una creciente hambre de más música, había identificado que era un cantante fuera de serie, aunque habían muchos otros como Robert Plant o Freeddie Mercury. Recuerdo que en MTV un conductor mencionó que "su sonido viene de bandas como Led Zeppelin, que incluso si ellos existieran en estos tiempos, serían alternativos". Si bien la referencia suena tan exagerada como la comparación que Canal 5 hizo de Mercury con Bad Bunny, entendí con ello que Soundgarden era una banda de mucho peso. Con el tiempo y al escuchar su discografía entendería por qué.
Hubo un rato más para disfrutar a Soundgarden antes de que se separaran en 1998, rolotas como Pretty Noose o Burden In My Hand sonaron en radio a más no poder. pero Cornell no es de los que se desaparecen. Al año inició carrera solista y escuchaba Sunshower, Presching The End Of The World o Can't Change Me. El sonido había cambiado pero la esencia seguía ahí. Más introspección, baladas y canciones acústicas predominaron en esa época. Y entonces llegó Audioslave.
Desde el anuncio de la creación del super grupo hubo mucha expectativa. ¿Cómo sonaría la voz de Chris con la guitarra de Tom Morello? El mash-up Soundgarden-Rage Against The Machine sonaba increíble. Y al escuchar Cochise supe que no decepcionarían. Y Like A Stone. Uuuuffff por muy choteada que esté para muchos es un verdadero himno del 2003. A principios de ese año la cantaban todos. TODOS. Aunque fuera washa washeado. I Am The Highway, Show Me How To Live o What You Are son muy recordadas. Para 2005 regresaron con Out Of Exile. Recuerdo su visita a México el 10 de mayo de ese mismo año. Fue un concierto impresionante donde ver a un super grupo es tipo una experiencia doble. Insuperable. Y fue también lo más cerca que estuve de Chris, porque en la conferencia de prensa esperamos una hora escuchando repetidamente el sencillo Be Yourself porque aún no llegaba, así que Tom Morello, Brad Wilk y Tim Commerford salieron. Nunca llegó.
Al año llegó Revelations y fue su último álbum juntos. Eran intereses distintos. A partir de aquí comenzó una etapa de experimentación con discos donde retomaba el rock duro (You Know My Name, No Such Thing), baladas (Arms Around Your Love), covers (Billie Jean de Michael Jackson), electrónica (Scream), colaboraciones con Eleven, Slash o Santana.
Y en el primer minuto de 2010, de manera sorpresiva, anuncia el regreso de Soundgarden. Woooowwww. Su disco King Animal podrá no haber sido el mejor, pero sí hizo justicia en cuanto al sonido. Se les extrañaba. Rolotas como By Crooked Steps, Been Away Too Long o el tema de la película de Avengers, Live To Rise destacaron en esta época.
Para llevarla leve y no caer en los problemas de su etapa anterior, acordaron no presionarse para lanzar algo nuevo. Así que Chris aprovechó para retomar su carrera solista y así llegó su último disco: Higher Truth. Difícilmente creo que se haya escuchado mucho, pero Nearly Forgot My Broken Heart brilló con luz propia. En 2016 y tras la muerte de Prince, Cornell lanzó un cover a manera de homenaje, de una de sus más grandes composiciones: Nothing Compares 2 U. Literalmente fue el último sencillo que lanzó formalmente, porque hoy hace tres años se quitó la vida.
No había sentido tanto la muerte de un artista hasta entonces. Chris Cornell con todos sus proyectos me acompañó durante mi juventud y desde ahí hasta hoy; estuvo conmigo en buenos y malos momentos diciéndome a través de los audífonos que sí había algo mejor, que yo puedo y todas esas palabras de aliento que te da un buen músico a través de sus canciones.
Este disco, como también esta reseña, son un recuento de todo lo que hizo en su vida musical. La edición deluxe incluye cuatro maravillosos discos con un gran bagaje -que no todo- de su carrera. Aguanta y funciona para escuchar apaciblemente un día como hoy.
Siéntete libre de escucharlo, igual que Chris al componerlo. Ya canta Ave María junto con los grandes.
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