Un verdadero banquete entre la lírica onírica y la electronica minimalista.
Día 141 de #EscucharUnDiscoDiario #PorqueLaMusicaImporta #366Discos
Thom Yorke - Anima
2019 / XL Recordings
Idiotas deben ser aquellos que creen que Thom Yorke no graba buenos discos en solitario porque "su sonido nomás no cuaja"; o que de plano "sin Radiohead su música no tiene pies ni cabeza". No pueden estar más equivocados.
Yorke es un músico ambicioso, algo deben tener los ingleses que al dedicarse a la música tienden a explorar sin miedo, nunca se quedan quietos. Y aunque muy probablemente no en todos aplique, con quien hoy atañe sí.
En su tercer álbum solista, Thom Yorke mantiene la experimentación como premisa básica, pero además aprovecha la música electrónica como una proveedora de nuevos sonidos que le satisfagan más allá de crear canciones con instrumentos acústicos. De hecho no debería malentenderse la electrónica como un género bailable aplicado aquí. Porque a partir de la creación de beats el músico le da un enfoque melancólico, a veces perturbador, pero en general denso.
Las letras también dan forma a Anima: se basó en sueños y pesadillas que tuvo a partir de laa crisis de ansiedad que padece. Todas ellas con aires de suspenso, de cierto horror. Y buscó plasmar todo ese sentimiento en las canciones.
Por lo denso y minimalista, este álbum es una delicia. Probablemente no sea para escucharse en ciertos momentos de ánimo, pero si en estos días de cuarentena has perdido la noción del tiempo y buscas qué escuchar a las 3:33 am, sería el momento ideal.
Twist, I Am A Very Rude Person, Not The News, Traffic, Dawn Chorus e Impossible Knots son tan solo una pizca de la maravillosa onírica sensorial que significa este álbum, seas fan de Yorke o Radiohead o no, vale la pena escucharlo.
Día 141 de #EscucharUnDiscoDiario #PorqueLaMusicaImporta #366Discos
Thom Yorke - Anima
2019 / XL Recordings
Idiotas deben ser aquellos que creen que Thom Yorke no graba buenos discos en solitario porque "su sonido nomás no cuaja"; o que de plano "sin Radiohead su música no tiene pies ni cabeza". No pueden estar más equivocados.
Yorke es un músico ambicioso, algo deben tener los ingleses que al dedicarse a la música tienden a explorar sin miedo, nunca se quedan quietos. Y aunque muy probablemente no en todos aplique, con quien hoy atañe sí.
En su tercer álbum solista, Thom Yorke mantiene la experimentación como premisa básica, pero además aprovecha la música electrónica como una proveedora de nuevos sonidos que le satisfagan más allá de crear canciones con instrumentos acústicos. De hecho no debería malentenderse la electrónica como un género bailable aplicado aquí. Porque a partir de la creación de beats el músico le da un enfoque melancólico, a veces perturbador, pero en general denso.
Las letras también dan forma a Anima: se basó en sueños y pesadillas que tuvo a partir de laa crisis de ansiedad que padece. Todas ellas con aires de suspenso, de cierto horror. Y buscó plasmar todo ese sentimiento en las canciones.
Por lo denso y minimalista, este álbum es una delicia. Probablemente no sea para escucharse en ciertos momentos de ánimo, pero si en estos días de cuarentena has perdido la noción del tiempo y buscas qué escuchar a las 3:33 am, sería el momento ideal.
Twist, I Am A Very Rude Person, Not The News, Traffic, Dawn Chorus e Impossible Knots son tan solo una pizca de la maravillosa onírica sensorial que significa este álbum, seas fan de Yorke o Radiohead o no, vale la pena escucharlo.
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