Fue un cambio arriesgado de música, letras e imagen, pero valió la pena.
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Marilyn Manson - Mechanical Animals
1998 / Inerscope
¿Quién es este humanoide extraño que ofende los valores familiares? Así veían a Marilyn Manson en 1998, aunque ya era muy conocido por su anterior álbum, el poderoso Antichrist Superstar.
Tras el éxito de esa producción, el señor Manson buscó renovarse con la idea de trascender y no encasillarse en un mismo estilo e imagen, por lo que adoptó una nueva forma humanoide, se hizo llamar Omega y reorientó la música hacia el glam rock, aunque no en su totalidad.
Y así como aparece desnudo, hizo lo propio con las letras, profundizando en cómo los medios de comunicación y la sociedad podrían amarlo, pero solo mientras fuera famoso, lo cual se ve reflejado en The Dope Show, o en I Want To Disappear, donde exorciza sus demonios, en específico su pánico escénico.
Pero también detrás de este álbum hay una traición: su productor de cabecera y amigo de años, Trent Reznor de Nine Inch Nails, se fue de gira con David Bowie, y Manson admiraba al inglés, por lo que lo buscó para que fungiera como productor; pero el camaleón hizo lo que Manson no: se aferró a la amistad de Reznor y le dio un rotundo "gracias, pero no gracias". Cuando el líder de NIN se enteró, cortó relación con el reverendo y éste se quedó, literalmente, sin guía para el sonido del disco.
Tras ese quemón, Michael Beinhorn entró al quite. Ya traía una buena referencia después de trabajar con Ozzy Osbourne en Ozzmosis, así que su visión para este disco no fue para nada una decepción.
Mechanical Animals supone una separación completa de Antichrist Superstar, menos pesado, y en apariencia no tan amenazante, pero no se crean: también aquí hay miedos implícitos, psicosis en todas las canciones, y aunque glam, un sonido futurista.
No falla en ningún sentido. El disco cumple. Desde traer 14 canciones bien niveladas -algunas pesadas, algunas electro rock, algunas baladas- un discurso crítico, agudo y a veces cínico, y una imagen renovada y muy ad hoc.
Musicalmente hablando es más digerible, pero las canciones son tan oscuras como sus discos anteriores, así que el cambio no fue tan drástico. Pero canciones como User Friendly, Post Human, Rock Is Dead o Mechanical Animals conservan el sonido industrial; Great Big White World, I Don't Like The Drugs (But The Drugs Like Me) o Fundamentally Loathsome se decantan por el glam, mientras que The Speed Of Pain, Coma White y The Last Day On Earth son baladas oscuras y poderosas que complementan el disco.
La forma alienígena que mostró para este álbum fue parte de la gira y apareció en los videos. Todos los miembros de la banda cambiaron su imagen, y a pesar del tiempo algo que Manson tiene y que pocos parecen no retomar, es la mezcla de shock rock, la teatralidad en el escenario y el sonido potente que incluso hoy día mantiene y eso no es fácil. En algún momento Kiss se quitó el maquillaje pero Marilyn Manson permanece como un monstruo en la música y todavía sigue dando de qué hablar.
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