El mejor álbum en su etapa progresiva.
Día 69 de #EscucharUnDiscoDiario #PorqueLaMusicaImporta #366Discos
Opeth - In Cauda Venenum
2019 / Park Studios
Opeth es de esas bandas que pertenecen al mainstream, pero que no ha penetrado en el gusto de todo el mundo por alguna extraña razón. Pobres de aquellos que no han disfrutado uno solo de sus discos.
Y es que la banda ha tenido un crecimiento inmenso desde aquellos primeros trabajos, más orientados hacia el death metal, hasta llegar a lo que hoy son, totalmente progresivos.
Esto ha sucedido por los cambios constantes en su alineación, al grado que hoy día no queda ningún miembro original. Así que si extrañan el sonido potente y característico de discos como Blackwater Park, esa es la razón.
Quizá por eso In Cauda Venenum es calificado como su mejor álbum en la era progresiva, y con justa razón. Pero más allá de serlo por una producción bien cuidada, lo es porque los integrantes tienen otras ideas, muy distintas a las que que vieron nacer a la banda.
Con ese contexto, es entendible que, de inicio, hayan lanzado un disco y no una serie de sencillos (estrictamente sí lo hicieron, pero solo fueron dos), justo como lo "dicta" la industria actual. También, que en tiempos del EP o de un álbum corto, Opeth se decantara por un combo de 10 canciones, casi todas arriba se los 6 minutos. Y por último, que existan dos versiones, una en sueco y otra en inglés.
Este álbum ofrece una estética experimental, con fuertes coqueteos al jazz, blues y folk; aunque tambien se puede percibir ciertos tintes de rock duro y sobre todo, y la voz se siente muy influenciada por el Alice In Chains de Jerry Cantrell. Todo ello converge en 10 canciones y un total de 67 minutos de duración
Y si bien los sencillos Heart In Hand y Dignity tienen su propio brillo, es la segunda parte sel álbum la que destaca por sí sola: Charlatan, Universal Truth, The Garroter y All Things Will Pass son una verdadera maravilla que al terminar el disco querrás escucharlo completo de nueva cuenta.
Eso sí, la portada deja mucho que desear. No es la mejor de todos sus trabajos, hay otras que destacan por cuenta propia. Esta es demasiado simple. En nuestro propio caló, muy piñatona.
Habrá que seguirle la pista a esta banda, muchos fans -yo entre ellos- extrañamos la faceta de metal progresivo, hoy día suenan más a Anathema o Roger Waters (sus discos solistas, no con Pink Floyd), y aunque eso último en lo más mínimo es algo negativo, sí se extraña el sonido que refinaron y pulieron durante la década del 2000. Mientras tanto, In Cauda Venenum es un documento sonoro con excelentes pasajes instrumentales que ningún melómano debe dejar pasar.
Día 69 de #EscucharUnDiscoDiario #PorqueLaMusicaImporta #366Discos
Opeth - In Cauda Venenum
2019 / Park Studios
Y es que la banda ha tenido un crecimiento inmenso desde aquellos primeros trabajos, más orientados hacia el death metal, hasta llegar a lo que hoy son, totalmente progresivos.
Esto ha sucedido por los cambios constantes en su alineación, al grado que hoy día no queda ningún miembro original. Así que si extrañan el sonido potente y característico de discos como Blackwater Park, esa es la razón.
Quizá por eso In Cauda Venenum es calificado como su mejor álbum en la era progresiva, y con justa razón. Pero más allá de serlo por una producción bien cuidada, lo es porque los integrantes tienen otras ideas, muy distintas a las que que vieron nacer a la banda.
Con ese contexto, es entendible que, de inicio, hayan lanzado un disco y no una serie de sencillos (estrictamente sí lo hicieron, pero solo fueron dos), justo como lo "dicta" la industria actual. También, que en tiempos del EP o de un álbum corto, Opeth se decantara por un combo de 10 canciones, casi todas arriba se los 6 minutos. Y por último, que existan dos versiones, una en sueco y otra en inglés.
Este álbum ofrece una estética experimental, con fuertes coqueteos al jazz, blues y folk; aunque tambien se puede percibir ciertos tintes de rock duro y sobre todo, y la voz se siente muy influenciada por el Alice In Chains de Jerry Cantrell. Todo ello converge en 10 canciones y un total de 67 minutos de duración
Y si bien los sencillos Heart In Hand y Dignity tienen su propio brillo, es la segunda parte sel álbum la que destaca por sí sola: Charlatan, Universal Truth, The Garroter y All Things Will Pass son una verdadera maravilla que al terminar el disco querrás escucharlo completo de nueva cuenta.
Eso sí, la portada deja mucho que desear. No es la mejor de todos sus trabajos, hay otras que destacan por cuenta propia. Esta es demasiado simple. En nuestro propio caló, muy piñatona.
Habrá que seguirle la pista a esta banda, muchos fans -yo entre ellos- extrañamos la faceta de metal progresivo, hoy día suenan más a Anathema o Roger Waters (sus discos solistas, no con Pink Floyd), y aunque eso último en lo más mínimo es algo negativo, sí se extraña el sonido que refinaron y pulieron durante la década del 2000. Mientras tanto, In Cauda Venenum es un documento sonoro con excelentes pasajes instrumentales que ningún melómano debe dejar pasar.
Comentarios
Publicar un comentario