Querían un sonido más potente, hicieron un monstruo.
Día 58 de #EscucharUnDiscoDiario #PorqueLaMusicaImporta #366Discos
R.E.M. - Monster
1994 / Warner Bros
Luego de dos exitosos discos donde exploraron con instrumentos acústicos, en 1993 R.E.M. se fue a Acapulco a planear su siguiente producción. Por lo menos tenían dos cosas en claro: que luego de cinco años saldrían de gira, y que sonara a rock.
Durante la grabación sucedieron diversas situaciones que, aunque ahora son sólo anécdotas, pero pareciera que trataban de impedir la salida del disco: varios de los miembros se enfermaron en distintas ocasiones. A veces del estómago, a veces de otras cosas. Y además la grabación se detuvo dos veces tras la muerte repentina de dos amigos del vocalista Michael Stipe: el actor River Phoenix y el vocalista de Nirvana, Kurt Cobain.
A pesar de todo, el resultado de la grabación logró un sonido monstruoso, de ahí el nombre del disco. Fue aquí donde pasaron del post punk que hacían en los 80 para adentrarse directamente al rock alternativo.
Y les vino bien porque Monster fue un éxito en todos lados. El primer sencillo, What's The Frequency, Kenneth? Abre con un riff que declara su separación del hermoso sonido acústico que predominó en los discos Out Of Time (con el cual se volvieron mainstream gracias al sencillo Losing My Religion) y Automatic For The People (el mejor disco de su carrera); y se adentran en el rock crudo que predominaba en la época, gracias al auge del grunge.
En las letras, Stipe explora su sentir por las celebridades, incluyéndose él mismo; es decir, analiza cómo es ser una y cómo vive día a día. Por eso Let Me In está dedicada a Cobain y el álbum entero a Phoenix.
Pero hay otras canciones que se acercan al glam rock de los 70 como la sensual King Of Comedy, Circus Envy, Crush With Eyeliner (la mejor de todo el disco), o la poderosa Bang And Blame; la power ballad Strange Currencies o la extraña y experimental Tongue. Todas en conjunto coadyuvaron a hacer de éste disco el más potente de la banda.
Sin duda este álbum llevó a la banda a lugares insospechados, probablemente después no hayan logrado igualar el sonido, pero R.E.M. es mucho más que eso y mantuvo su fuerza creativa (a pesar de la salida de Bill Berry, el baterista), hasta el fin de sus días.
En 2019, para celebrar el 25 aniversario de Monster, lanzaron una edición especial con temas inéditos, tracks en vivo, tomas distintas de las canciones y algunos demos que no entraron al disco, como Revolution, que se dio a conocer más tarde. Todo un banquete para los fans.
Día 58 de #EscucharUnDiscoDiario #PorqueLaMusicaImporta #366Discos
R.E.M. - Monster
1994 / Warner Bros
Durante la grabación sucedieron diversas situaciones que, aunque ahora son sólo anécdotas, pero pareciera que trataban de impedir la salida del disco: varios de los miembros se enfermaron en distintas ocasiones. A veces del estómago, a veces de otras cosas. Y además la grabación se detuvo dos veces tras la muerte repentina de dos amigos del vocalista Michael Stipe: el actor River Phoenix y el vocalista de Nirvana, Kurt Cobain.
A pesar de todo, el resultado de la grabación logró un sonido monstruoso, de ahí el nombre del disco. Fue aquí donde pasaron del post punk que hacían en los 80 para adentrarse directamente al rock alternativo.
Y les vino bien porque Monster fue un éxito en todos lados. El primer sencillo, What's The Frequency, Kenneth? Abre con un riff que declara su separación del hermoso sonido acústico que predominó en los discos Out Of Time (con el cual se volvieron mainstream gracias al sencillo Losing My Religion) y Automatic For The People (el mejor disco de su carrera); y se adentran en el rock crudo que predominaba en la época, gracias al auge del grunge.
En las letras, Stipe explora su sentir por las celebridades, incluyéndose él mismo; es decir, analiza cómo es ser una y cómo vive día a día. Por eso Let Me In está dedicada a Cobain y el álbum entero a Phoenix.
Pero hay otras canciones que se acercan al glam rock de los 70 como la sensual King Of Comedy, Circus Envy, Crush With Eyeliner (la mejor de todo el disco), o la poderosa Bang And Blame; la power ballad Strange Currencies o la extraña y experimental Tongue. Todas en conjunto coadyuvaron a hacer de éste disco el más potente de la banda.
Sin duda este álbum llevó a la banda a lugares insospechados, probablemente después no hayan logrado igualar el sonido, pero R.E.M. es mucho más que eso y mantuvo su fuerza creativa (a pesar de la salida de Bill Berry, el baterista), hasta el fin de sus días.
En 2019, para celebrar el 25 aniversario de Monster, lanzaron una edición especial con temas inéditos, tracks en vivo, tomas distintas de las canciones y algunos demos que no entraron al disco, como Revolution, que se dio a conocer más tarde. Todo un banquete para los fans.
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