Por: Iván Cigarroa
-Luego
de posicionarse como una artista de peso, Björk comenzó a dar señales de lo que
en estos días se ha vuelto una constante: hacer música cada vez más
introspectiva, siguiendo una línea musical muy definida y únicamente haciendo
las cosas como ella lo siente.
En
Homogenic comenzó a incursionar formalmente en la música electrónica, si bien
mostró levemente esa tendencia en sus dos discos anteriores, aquí lo hizo con
mayor claridad. También dio forma a un sonido único, dejando de grabar temas
con diferentes ritmos. De ahí el nombre del disco.
Con
el beat inicial de Hunter, además del tenebroso bajo que impera en toda la
canción, Björk Guðmundsdóttir demuestra que nada la detiene al momento de
componer y grabar. Y es que por lo menos en su etapa electrónica, este disco es
el más atemporal y sigue contando con grandes canciones.
Más
allá de sencillos como el del párrafo anterior, All Is Full Of Love, Joga o
Bachelorette, hay otros de gran nivel como la implosiva 5 Years o la
poderosa Pluto, (donde hace gala de su impresionante voz), que complementan
perfecto este disco y lo aleja de aquellos donde solo los singles destacan.
Eso
es lo que hace este disco tan redondo, y en solo 10 canciones. Era una época
donde la disquera exigía (por contrato) a la cantante entregar un disco cada
dos años, y justo con esa constancia entregaba discos más intensos, explosivos
y variados. Después de este comenzó la vía crucis y tardaba como mínimo tres
años en lanzar otro.
También
comenzó la etapa con discos cada vez más introspectivos y minimalistas, a
excepción de Volta.
Pero
Homogenic permanece como un documento sónico donde la electrónica, la
experimentación y la introspección no estaban peleadas con el éxito y las
reglas que dictaba la industria.
En
ese tiempo Björk Guðmundsdóttir era una fuente de sangre con forma de mujer,
hoy es un ente de otra estirpe que se ha vuelto uno con la naturaleza.
Björk - Homogenic
Elektra / 1997
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