Claro
que con esto me refiero a Dolores O’Riordan, pero también a todos aquellos que
han fallecido y que, sin importar la clase social, el género musical o el idioma,
de alguna manera nos duele su partida.
El
lunes 15 de enero partió Dolores, pero ¿cuántas veces hemos visto la misma
cantaleta en redes sociales, tras la muerte de un artista? ¿Cuál es su problema?
Probablemente
les pesa que admiremos a ciertos artistas. O tal vez a sus mismos artistas,
pero sienten que sus gustos son taaaan refinados que solo ellos tienen la
capacidad de hacerlo. Nosotros no.
O
tal vez nuestros gustos están por debajo de la media, o van de “lo peor” a “menos
que mierda”; porque sienten que cuando lamentamos la muerte de un artista
querido merecemos la crítica, por el solo hecho de admirarlos.
Y
es que la frase “¡Ahora resulta que todos son fans de..!” les es suficiente
para acusar a sus contactos por estar de luto por un artista fallecido.
Que
no sepan ustedes que admiramos a ciertos artistas y no lo digamos todo el
tiempo no es nuestro problema. Deberían preguntarnos. Así tal vez sus vidas se
llenen un poco más.
Yo
conocí a The Cranberries en 1992, cuando MTV era verdaderamente musical y
proponía nuevos artistas. En ese entonces Dreams
y Linger sonaban todo el tiempo, y
aunque el sonido pudiera no ser la gran cosa, la voz de Dolores O’Riordan tenía
el suficiente potencial para hacer de su banda una de las más reconocidas en
aquel entonces. Y vaya que lo lograron. Si me preguntan cuál fue la voz que
destacó en la década de los 90, definitivamente fue ella. Alanis Morissette y
Shakira no lograron quitarla de la cima.
Zombie fue un trancazo. La letra, la voz
furiosa, los riffs, el video. No hubo quien no conociera esa canción, quien no
la cantara.
Sin
embargo, tras su embarazo, el grupo fue de más a menos, y luego del álbum Bury
The Hatchet en 1999, y con sencillos como Promises
o Animal Instinct, y uno más con el
cual no pasó nada, se separaron. Pero Dolores siguió con un par de fabulosos
discos solistas, para luego regresar con la banda que la hiciera famosa.
A pesar del éxito anterior, el grupo no ha sobresalido desde entonces. Eso sí, ha sobrevivido por
la nostalgia, y luego Dolores se juntó con Johnny Marr y crearon a la banda
D.A.R.K.
The
Cranberries no fue mi banda preferida, hubo otras, pero siempre me gustó. Sobre
todo cuando los riffs sonaban duro: Hollywood,
Zombie, Promises o Salvation.
Pero también baladas como Linger o Animal Instinct. También tengo
preferidas de su etapa solista: Skeleton,
Ordinary Day o Loser.
Así
que sí lamento y sí la admiro, no me vengan con que solo porque murió hablo de
ella. ¿Qué quieren? ¿Qué les haga una lista de todos los artistas que me
gustan? Mejor conózcanme, seguro les costar más trabajo pero es más fácil. Y
hagan eso con todos sus contactos.
De
igual forma lamento la muerte de otros artistas, los admire o no. Y si David
Bowie, Prince, Kurt Cobain, Rita Guerrero, Chris Cornell, Layne Staley, Lemmy
Kilmister, Michael Jackson, Syd Barret, Shanon Hoon, Scott Weiland, Dave
Williams, Betsy Pecanins, Rockdrigo González, Luis Güereña, Lalo Tex, Chester
Bennington y un largo y profundo etcétera se suman a mi muro de las
lamentaciones, como el de muchos más, ni modo.
Pero
eso sí, la vida sigue y la música de quienes ya partieron también, siempre
podré escucharla cuando quiera. Eso no está a discusión, aunque espero sus
comentarios con sentido y fundamentos.
Gracias
a ustedes, el futuro que plantea Black Mirror en el capítulo Hated In The Nation, cada día es
más posible.
Completamente de acuerdo. ¡Excelente artículo!
ResponderBorrar¡Muchas Gracias! Era necesario manifestar esa inconformidad. ¡Saludos!
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